- Obesidad y Salud ***

 

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miércoles, octubre 26, 2005

¿Por qué los hombres queman mas grasa que las mujeres?

La cantidad de calorías que un adulto quema, es proporcional a su musculatura, por lo que los hombres tienden a quemar más calorías que las mujeres, con el mismo ejercicio. Sin embargo, no todo depende de la actividad física…

Sí, conocemos tu caso. Empezaste una rutina de ejercicios junto a tu pareja, pero mientras que él, a los tres meses, había perdido cinco kilos, tú había perdido sólo tres. ¿El hombre, entonces, quema más grasas que las mujeres?

En efecto, los hombres tienen una mayor masa muscular que las mujeres. Y como el número de calorías que una persona quema es proporcional a la musculatura que tiene, los hombres tienden a quemar más calorías que sus pares mujeres, incluso haciendo la misma cantidad y tipo de ejercicio.

Aumento de peso, pero más musculatura
Por cierto, los músculos pesan más que la grasa, lo cual podría contribuir a que se aumente de peso a causa del desarrollo de los mismos. Sin embargo, si lo que se intenta es únicamente quemar la grasa, se debe efectuar un plan más específico que contemple una nueva dieta alimenticia y el tipo de ejercicio que se hace.

Se necesita seguir un programa bien equilibrado de ejercicios, que combine en un principio rutinas de trabajo atlético y cardiovascular, para luego efectuar un entrenamiento de resistencia muscular, todo esto no más de cinco veces a la semana.

Mucha gente que se hace devota de un entrenamiento cardiovascular, encuentra que comienzan perdiendo peso, y luego se tonifican cuando comienza el entrenamiento de resistencia muscular. También se necesita seguir algún plan nutritivo que balancee los carbohidratos, la proteína y las grasas, para asegurarse de mantener un buen resto físico.

Recuerda que si se estás ejercitando regularmente, aumentarás tu masa muscular y, como resultado, continuarás quemando calorías, incluso cuando no estés específicamente ejercitando, por lo que verás resultados muy sorprendentes, en pocos meses o incluso semanas.




FUENTE: Salud


http://www.diarioeltiempo.com.ve/

 

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Nuevas investigaciones confirman el orígen vírico de la obesidad

Nuevas investigaciones confirman que el 30% de los casos de obesidad son debidos a infecciones víricas y que una vacuna puede reducir el crecimiento de la enfermedad en un 15%. Lo que en 1997 se descubrió en animales y el año pasado en humanos, se confirma plenamente ahora: el adenovirus Ad-36 desempeña un papel crucial en la obesidad humana, originando hasta 20 kilos de más en las personas infestadas. En consecuencia, de la misma forma que se previenen enfermedades como la rubéola o la polio, una protección similar aplicada en la infancia evitaría que los niños desarrollasen el sobrepeso en la edad adulta. Por Marta Morales.

Nuevas investigaciones confirman el origen vírico de la obesidad

Cierto tipo de obesidad, derivada de un virus, podría evitarse por medio de vacunas, según el equipo médico que lleva investigando la posible relación de la obesidad con un tipo de virus y que ha informado del estado de sus conocimientos en el congreso de la NAASO norteamericana, una asociación líder en investigación científica sobre la obesidad, celebrado la pasada semana en Vancouver.

El investigador Nikhil V. Dhurandhar, del Centro de Investigaciones Biomédicas de Pennington, Lousiana, Estados Unidos, afirmó en Vancouver que el exceso de peso está relacionado, en ciertos casos, con infecciones virales. Explicando el estado actual de sus investigaciones, que ya fueron objeto de un estudio publicado recientemente por el International Journal of Obesity, Dhurandhar señaló que se ha comprobado que el adenovirus 36 (Ad-36) estaba presente seis veces más en los obesos que en las personas de peso normal.

Hasta ahora se han identificado al menos 40 subtipos de adenovirus que pueden provocar problemas respiratorios e infecciones gastrointestinales. Según el profesor Dhurandhar, sus investigaciones demuestran que el Ad-36 desempeña un papel crucial en la obesidad humana.

30% de la población infestada

En el estudio publicado en el International Journal of Obesity, que analizó a 502 personas, demostró que el 30 por ciento de ellas presentaban anticuerpos del virus Ad-36, mientras que los mismos anticuerpos estaban presentes únicamente en el 5 por ciento de las personas no obesas.

El estudio reveló asimismo que los obesos infestados con el Ad-36 pesan una media de 20 kilos más que las demás personas investigadas. Estos obesos se distinguen además de los otros en que, paradójicamente, tienen una tasa más baja de colesterol y de triglicéridos.

Los investigadores consideran que el Ad-36 afecta al metabolismo de las células adiposas en crecimiento, favoreciendo la acumulación de grasa y su rápido crecimiento. Eso significa que una persona infestada por el virus engorda mucho más que otra persona que coma la misma cantidad y tipo de alimentos.

Dhurandhar considera que el exceso de peso está relacionado, en ciertos casos, con infecciones virales. En consecuencia, de la misma forma que se previenen enfermedades como la rubéola o la polio, señala que una protección similar aplicada en la infancia evitaría que los niños desarrollasen el sobrepeso en la edad adulta.

Dhurandhar está especializado en la investigación de las relaciones entre los virus y la obesidad, y ha desarrollado su propia teoría acerca de lo que ha bautizado como el “virus de la obesidad”, perteneciente al grupo de los llamados adenovirus.

Virus identificado

Los adenovirus son virus de tamaño mediano, de los que existen 49 tipos agrupados en seis subgéneros (de la A a la F). Generalmente estables contra agentes químicos o físicos, los adenovirus pueden sobrevivir durante un tiempo prolongado fuera del cuerpo. Sus efectos más comunes en el organismo humano son las enfermedades respiratorias, pero también producen gastroenteritis, conjuntivitis, cistitis y sarpullidos.

Uno de estos adenovirus es capaz además de producir obesidad. Las investigaciones de Dhurandhar han demostrado que existe una relación entre la grasa que genera el cuerpo y la presencia de los anticuerpos del AD-36 en la sangre. Investigaciones previas ya habían demostrado que ratones y monos a los que se les había inyectado dicho virus ganaban peso rápidamente.

Hasta ahora se sabía que la obesidad está relacionada con múltiples factores. Aunque a menudo vaya asociada a un consumo excesivo de alimentos o a un tipo de vida sedentaria, el caso es que también existen otros causas, como la herencia genética, el contacto con los contaminantes o la ingesta de medicamentos.

Evitar graves riesgos

Los riesgos que para la salud entraña la obesidad son múltiples. Además de la muerte, el sobrepeso propicia un gran número de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el exceso de colesterol en la sangre, los infartos cerebrales, los problemas cardiacos (varios estudios han demostrado que por cada kilogramo de sobrepeso aumenta en un 1% el riesgo de muerte por enfermedades coronarias), el cáncer (principalmente de colon en hombres y mujeres, de recto y de próstata en hombres, y de útero y pecho en mujeres). Otras enfermedades derivadas del exceso de peso serían la artritis y los problemas respiratorios.

El Dr. Dhurandhar comenzó a interesarse en los casos virales de la obesidad en los años 80, mientras trabajaba como médico en Bombay, en la India. Allí pudo constatar que ciertos agentes patógenos provocan un rápido aumento del peso en algunos animales
después de ser infestados con el Ad-36.

La NAASO norteamericana ofrece en su web la posibilidad de calcular la masa corporal. Por su parte, la empresa Obetech ofrece la posibilidad de descubrir si una persona está infestada por el Ad-36. La obesidad mata cada año en Estados Unidos a 300.000 personas y los descubridores del origen vírico de la obesidad consideran que el AD-36 tiene infectada al 20% de la población norteamericana. Una vacuna podría prevenir el 15% de los casos de obesidad, según sus estimaciones.

Cirugía peligrosa

La divulgación de los avances en esta investigación coinciden con la publicación de otros estudios en Estados Unidos que desvelan que los riesgos de morir como consecuencia de la cirugía aplicada a la reducción de peso son mayores de lo que se pensaba, incluso entre las personas con sobrepeso que están entre los 30 y 40 años de edad.

Hasta ahora se pensaba que la tasa de mortalidad en esta categoría de edad, la más susceptible de sufrir una cirugía para reducir el sobrepeso, era del uno por ciento. Sin embargo, un nuevo estudio revela que entre los 35 y los 45 años de edad, la muerte se lleva al 5 por ciento de los hombres y al 3 por ciento de las mujeres que han sufrido este tipo de intervenciones quirúrgicas. Los porcentajes de mortandad se elevan en los pacientes que tienen entre 45 y 54 años de edad.

La posible vacuna contra la obesidad y el descubrimiento de los riesgos quirúrgicos, pueden provocar un giro en los comportamientos asociados a esta enfermedad. El número de estadounidenses que recurrieron a la cirugía para reducir su peso se multiplicó por cinco entre 1998 y 2002.

Según un estudio de la Agencia para la Investigación y Calidad de la Sanidad (AHRQ), mientras que en 1998 sólo 13.386 estadounidenses recurrieron a la cirugía bariátrica, en 2002 la cifra ascendió hasta los 71.733, debido en gran parte a un aumento del 900 por ciento en las operaciones en pacientes con edades entre los 55 y 64 años.

http://www.noticias.info/asp/aspComunicados.asp?nid=112224&src=0

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domingo, octubre 23, 2005

Morir de belleza

Si Alberto Giacometti, el famoso escultor suizo de principios de siglo, se asomara por nuestro país y descubriera que se impuso su concepción de la figura humana, en formas altas y tan delgadas que parecen siempre a punto de desaparecer, se aterraría. Y no solo porque la vida termine imitando al arte, sino por la absurda razón que se esconde tras esta concepción. Que no es una abstracción artística, como en el caso de las esbeltas esculturas de Giacometti, sino el dictado de un perverso estereotipo cultural y consumista. El de la belleza, las pasarelas, las cirugías y la moda, que hace presa en jóvenes adolescentes.

Casos recientes y tan dolorosos como el de Terri Schiavo, que murió a los 41 años luego de pasar 15 en cama como un vegetal, o de la hermosa modelo antioqueña Valentina Fernández, que no cumplió los 22, encendieron del todo las alarmas. Y es que, en Colombia, los pocos estudios que se han hecho respecto al tema de los llamados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) arrojaron el preocupante dato de que nuestros índices de mujeres jóvenes entre los 14 y los 22 años, de estratos medio alto y alto, que los padecen, son significativamente mayores que los de los países desarrollados. Solo en Medellín, según un estudio de la Universidad de Antioquia, el porcentaje de niñas que padecen esta enfermedad es tres veces superior a la media del mundo, que ha visto "desfilar" bellezas anoréxicas como la modelo Kate Moss, Lady Di, la reina Victoria de Suecia o Letizia, la próxima reina de España, quien a pesar de negarlo guarda un figura en exceso escuálida.

* * * *

Los TCA son enfermedades en las que el paciente tiene de sí mismo una imagen corporal negativa, se obsesiona por el peso y convierte en epicentro de su vida la adquisición de una silueta a tono con sus delirios. A este grupo pertenecen la anorexia nerviosa (AN), la bulimia nerviosa (BN) y los trastornos de la conducta alimentaria no especificados (NOES). El estudio en Antioquia, liderado por la psiquiatra Lucrecia Ramírez, esposa del alcalde de Medellín, encuestó a 972 colegialas de secundaria y encontró que al 77 por ciento de ellas les aterra la idea de ganar peso; el 41 por ciento padece de hartazgo; el 33 por ciento se siente culpable después de comer; el 16 por ciento siente que la comida controla su vida, y el 8 por ciento se induce a vomitarla. He ahí la dimensión del problema.

¿Qué ha ocurrido en un sector de la sociedad para que la obsesión por la belleza amenace la vida de las jóvenes? ¿Quién impulsa en las mentes maleables de los adolescentes que una figura casi esquelética, similar a la de las modelos de pasarelas europeas, es sinónimo de felicidad y exitoso proyecto de vida? Varios factores favorecen esta enfermiza tendencia. Para empezar, los paradigmas estéticos que divulgan muchos medios de comunicación, que equiparan la delgadez extrema con elegancia y hermosura, lo que fuerza en las jóvenes un patrón para imitar.

* * * *

También las agencias de modelaje y los concursos de belleza se encargan de apuntalar estos patrones, al desechar a las candidatas que superen ciertas tallas. Ninguno de estos 'jueces' -revistas, agencias y concursos- se detiene a pensar en las consecuencias sociales de sus pautas de belleza femenina. A todo lo anterior se suma una floreciente industria, la de los centros de estética, que operan sin control en el país y apoyan los nefastos estereotipos con cirugías a menudo cuestionables, al tiempo que comercializan peligrosos fármacos supuestamente adelgazantes. Terri Schiavo y Valentina Fernández son dos ejemplos lamentables de los extremos a los que puede conducir la obsesión por el perfil.

Parte de la responsabilidad debe atribuirse a quienes crean los paradigmas y a quienes ofrecen maneras artificiales de alcanzarlos. Pero también cabe preguntarse qué están haciendo los padres de familia frente al problema y con qué armas cuenta la sociedad para educar a las jóvenes respecto de un mal que ha dejado de ser asunto de niñas bonitas de alta sociedad y se extiende por todas las clases.

La muerte de Valentina hizo que algunos medios de comunicación reaccionaran y recientemente Colombia Moda anunció que no aceptará niñas enfermas en sus pasarelas. Saludable actitud, pero no basta con ello. Quienes manejan el mundo de la pasarela deben entender que los TCA son enfermedades de nefastas consecuencias en las vidas de quienes las contraen. Y es preciso, además, que las autoridades de la salud tomen cartas con campañas educativas sobre un problema que adquiere contornos sociales cada vez más preocupantes.

En el fondo, como en casi todo, se trata de un problema educativo. Hace falta repetir que no existe un solo ideal de belleza humana. Que, como lo demuestra la historia del arte, la belleza física está presente en una amplia gama de figuras y perfiles. Tan atractiva puede ser una pálida y alta rubia boreal como una mulata rellenita y vivaracha.

La hermosura exterior es apenas una parte, a veces la menos importante, del ser humano. Hay muchos otros rasgos fundamentales para triunfar en la vida, para la felicidad personal y para el éxito social, que no dependen de la balanza de pesos. Como escribió Henry David Thoreau, aquel hombre que una vez se refugió en los bosques para buscar su propio ser: "La belleza no está aquí ni allá, ni en Roma ni en Atenas, sino dondequiera que encontremos un espíritu admirable".

http://200.41.9.39/opinion/

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jueves, octubre 20, 2005

60% de casos de obesidad se resuelven con cambios de hábitos

Seis de cada diez casos de obesidad se pueden controlar tan sólo con la modificación de la dieta y el incremento de actividad física, según recordaron expertos reunidos la semana pasada en Madrid con motivo de la presentación del VII Congreso Nacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), que se celebrará en Murcia entre el 19 y el 21 de octubre.


Basilio Moreno, presidente de esta entidad, señaló que la obesidad es un trastorno metabólico fácilmente prevenible mediante la adopción de hábitos higiénicos; sin embargo, su tratamiento entre todas las enfermedades metabólicas es el más complicado, puesto que aunque se instaure, el resultado a largo plazo siempre está determinado por los hábitos. Este especialista recalcó que la píldora devoragrasa nunca existirá, y que pese a los avances en la investigación del papel endocrino del tejido adiposo y el potencial empleo de las hormonas para combatirla, cualquier fármaco que aparezca sólo servirá para reforzar la terapia basada en los cambio de hábitos.

Eficacia limitada

Francisco Javier Tébar, jefe de la Unidad de Endocrinología del Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia, y presidente del comité organizador del mencionado congreso, hizo referencia por su parte al papel de la adiponectina, hormona que genera el tejido adiposo y que produce cambios metabólicos que inhiben la obesidad. No obstante, recalcó también este experto, todos los tratamientos, tanto los aprobados -orlistat y sibutramina- como aquéllos sobre los que se investiga, tienen una eficacia limitada.

Tébar añadió a la lista de los principales factores de riesgo -sedentarismo y exceso de consumo de grasas saturadas- otros sobre los que quizá se habla menos: el papel del estrés y el exceso calórico del abuso de ciertos alimentos. El estrés actúa sobre el organismo de forma crónica, produciendo factores hormonales que inducen al desarrollo de obesidad, y, por otro lado, tampoco se debe olvidar el sobreaporte energético de ciertos alimentos considerados como saludables, pero hipercalóricos, como el aceite de oliva. Respecto al tipo de dieta, Tébar apostó por aquéllas basadas en el aumento de hidratos de carbono en perjuicio de otros nutrientes.

http://www.correofarmaceutico.com

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miércoles, octubre 19, 2005

Adelgazar ayuda a mejorar vida sexual


Una pequeña pérdida de peso puede hacer maravillas con su vida sexual, sostienen algunos expertos.



CANADA.- Entre ellos el psicólogo Martin Binks de la Universidad de Duke, que presentó el lunes un estudio ante la Sociedad de Obesidad mostrando que la pérdida de unos pocos kilos puede mejorar la vida sexual, ya que las personas se sienten mejor con sus cuerpos.

"Uno obtiene un montón de beneficios con una pérdida moderada de peso del 10 por ciento", expresó Binks. "Es un mensaje maravilloso. No es necesario alcanzar un peso ideal para ser una persona saludable y feliz". Se trata de uno de los pocos estudios que examinan los problemas mentales y emocionales que puede causar la obesidad en la intimidad, no sólo los inconvenientes físicos como el desequilibrio hormonal o la impotencia.

"No se han realizado muchas investigaciones en esta área", manifestó la doctora Susan Yanovski, directora de investigaciones de obesidad en el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y de Riñón. Mejorar la vida sexual "podría ser otra buena razón para perder peso si usted es obeso".

En el estudio participaron 161 mujeres y 26 hombres de un promedio de 45 años, con un índice de masa corporal promedio de 41. Las personas que tienen una marca de 30 o más en este indicador que tiene en cuenta la altura y el peso, son consideradas obesas. Todas estaban inscriptas en un programa de dietas del Centro Médico del Condado Hennepin de Minneapolis, y habían perdido el 17,5 por ciento de su peso después de un año, y el 13 por ciento después de dos años. (Recuperaron algo del peso que habían perdido inicialmente).

Respondieron preguntas sobre la calidad de su vida sexual cuando comenzó el estudio, y cada tres meses posteriormente. La mejora de actitud más llamativa apareció a los tres meses, cuando habían perdido el 12 por ciento de su peso inicial.

En un principio, el 68 por ciento de las mujeres dijo que no se sentía atractiva sexualmente. Un año después de la dieta, sólo el 26 por ciento pensaba así. Al comienzo cerca de un 63 por ciento no quería que las vean desnudas, pero sólo un 34 por ciento opinó igual un año después. Inicialmente, el 21 por ciento de las mujeres dijo que no disfrutaban de las relaciones sexuales, y sólo el 11 por ciento respondió así después de un año.

"La cantidad de hombres en el estudio limita lo que podemos decir sobre los hombres", pero los sentimientos de poca atracción y la falta de deseo de que los vieran desnudos también se aplica a ellos, dijo Binks. Incluso cuando muchos de ellos querían tener relaciones sexuales, el exceso de peso hacía que fuera una experiencia traumática.


http://www.terra.com.mx/mujer/articulo/172767/default.htmAdelgazar ayuda a mejorar vida sexual

Una pequeña pérdida de peso puede hacer maravillas con su vida sexual, sostienen algunos expertos.


CANADA.- Entre ellos el psicólogo Martin Binks de la Universidad de Duke, que presentó el lunes un estudio ante la Sociedad de Obesidad mostrando que la pérdida de unos pocos kilos puede mejorar la vida sexual, ya que las personas se sienten mejor con sus cuerpos.

"Uno obtiene un montón de beneficios con una pérdida moderada de peso del 10 por ciento", expresó Binks. "Es un mensaje maravilloso. No es necesario alcanzar un peso ideal para ser una persona saludable y feliz". Se trata de uno de los pocos estudios que examinan los problemas mentales y emocionales que puede causar la obesidad en la intimidad, no sólo los inconvenientes físicos como el desequilibrio hormonal o la impotencia.

"No se han realizado muchas investigaciones en esta área", manifestó la doctora Susan Yanovski, directora de investigaciones de obesidad en el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y de Riñón. Mejorar la vida sexual "podría ser otra buena razón para perder peso si usted es obeso".

En el estudio participaron 161 mujeres y 26 hombres de un promedio de 45 años, con un índice de masa corporal promedio de 41. Las personas que tienen una marca de 30 o más en este indicador que tiene en cuenta la altura y el peso, son consideradas obesas. Todas estaban inscriptas en un programa de dietas del Centro Médico del Condado Hennepin de Minneapolis, y habían perdido el 17,5 por ciento de su peso después de un año, y el 13 por ciento después de dos años. (Recuperaron algo del peso que habían perdido inicialmente).

Respondieron preguntas sobre la calidad de su vida sexual cuando comenzó el estudio, y cada tres meses posteriormente. La mejora de actitud más llamativa apareció a los tres meses, cuando habían perdido el 12 por ciento de su peso inicial.

En un principio, el 68 por ciento de las mujeres dijo que no se sentía atractiva sexualmente. Un año después de la dieta, sólo el 26 por ciento pensaba así. Al comienzo cerca de un 63 por ciento no quería que las vean desnudas, pero sólo un 34 por ciento opinó igual un año después. Inicialmente, el 21 por ciento de las mujeres dijo que no disfrutaban de las relaciones sexuales, y sólo el 11 por ciento respondió así después de un año.

"La cantidad de hombres en el estudio limita lo que podemos decir sobre los hombres", pero los sentimientos de poca atracción y la falta de deseo de que los vieran desnudos también se aplica a ellos, dijo Binks. Incluso cuando muchos de ellos querían tener relaciones sexuales, el exceso de peso hacía que fuera una experiencia traumática.


http://www.terra.com.mx/mujer/articulo/172767/default.htm

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viernes, octubre 14, 2005

Tequila para los gorditos

Guadalajara, México. La planta de agave, materia prima esencial para elaborar el tradicional tequila mexicano, podría ayudar a combatir la obesidad, según una investigación que realizan científicos de la Universidad de Guadalajara, en el oeste de México.

Unos 20 especialistas analizan la sustancia denominada "inulina", contenida en el agave, para comprobar que ésta tiene propiedades que combaten el exceso de peso, aseguraron el martes los investigadores, reseñó AFP.

"La inulina, por ejemplo, mejora el sistema inmunológico, el sistema digestivo, ayuda en enfermedades asociadas con la colitis o el síndrome del intestino irritado y reduce el colesterol sanguíneo, además de tener otros beneficios", explicó Jorge Ortega, coordinador de las investigaciones.

La sustancia, también conocida como la fructosa o azúcar del agave, ya se utiliza en algunos productos lácteos dietéticos como el yogurt, agregó el académico.

Este tipo de fructosa ha sido efectiva para evitar el sobrepeso en animales de laboratorio, por lo que los investigadores la probarán en humanos en los próximos doce meses.

El trabajo de los científicos consiste en saber "qué cantidades de (esta) fructosa debe consumir un sujeto para obtener las propiedades benéficas. Ese es precisamente el objetivo principal" del estudio, apuntó Ortega.

La investigación, que tendrá un costo de 10 millones de pesos (unos 9.100 dólares), es coordinada por la Universidad de Guadalajara y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del estado de Jalisco (oeste).


Orígenes sagrados

Jalisco es la cuna del agave y el tequila mexicano. Esta planta pertenece a la familia de las amarilidáceas, es de hojas largas, fibrosas, de forma lanceolada y de color verde azulado.

El agave en la prehispanidad era considerada una planta sagrada. Su utilidad ha sido más que aprovechada por los seres humanos. Se ha empleado para la elaboración de vestidos, trajes e incluso papel. Su versatilidad en el panorama de la salud también ha sido más que notable.

http://politica.eluniversal.com/2005/09/22/ten_art_22406C.shtml

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Perder peso aumenta nivel económico

Según un estudio, las personas que tienen sobrepeso merman en su economía, por el contrario, disminuir kilos mejoró su rendimiento monetario.

EFE.-Washington.- Las personas que reducen su exceso de peso también tienden a mejorar su situación económica a medida que se libran de los kilogramos que les sobran, según un artículo que publica la revista "Economics and Human Biology".

El estudio descubrió que el vínculo entre la pérdida de peso y la mejora económica es particularmente notorio entre las mujeres blancas. Las mujeres negras y los hombres blancos también mejoraron su situación económica a medida que perdieron peso, pero la diferencia no fue tan notable como entre las blancas. Por el contrario, la situación económica de los hombres negros no experimentó muchos cambios con respecto a la pérdida de peso.

"A partir de los datos no se puede decir, con absoluta certeza, que la pérdida de peso sea la razón para la ganancia en riqueza, pero el vínculo claramente existe", dijo el autor del estudio Jay Zagorsky, científico del Centro para la Investigación Humana de la Universidad estatal de Ohio.

"La persona típica que pierde o gana unos pocos kilogramos casi no tuvo cambios en su riqueza, pero quienes perdieron o ganaron muchos kilos sí tuvieron cambios notables en su situación económica", añadió Zagorsky.

Por ejemplo, las mujeres blancas que perdieron 10 puntos en su índice de masa corporal -determinada por la relación entre peso y altura- tuvieron un incremento promedio de sus ingresos de 11.880 dólares. Los hombres blancos, con una pérdida similar de peso, tuvieron un aumento de 12.720 dólares, y las mujeres negras un incremento de 4.480 dólares.

Los investigadores estudiaron los datos de unas 7.300 personas que participaron en la Encuesta Nacional Longitudinal de la Juventud, financiada principalmente por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de EEUU.

Esas mismas personas fueron entrevistadas varias veces, lo cual dio a Zagorsky la oportunidad de ver en qué forma cambiaban, a lo largo del tiempo, los niveles de sobrepeso y de ingresos de los individuos. Zagorsky empleó los datos de 12 de esas encuestas llevadas a cabo entre 1985 y 2000. Todos los participantes tenían edades entre 21 y 28 años en 1985.

Sobre las cifras de altura y peso de cada participante, Zagorsky pudo calcular sus índices de masa corporal. Las personas con índices de masa corporal de 18,5 se consideraron por debajo del peso normal, las de 18,5 a 24,9 con peso normal, las de 28 a 29,9 con exceso de peso, y las de 30 o más se consideraron obesas.

Los participantes asimismo dieron información sobre su "valor neto", eso es, ahorros en efectivo, viviendas, acciones, bonos y vehículos automotores, entre otros valores. A esto se le sustrajo las deudas pendientes. En términos generales, los resultados mostraron que por cada unidad de incremento en el índice de peso corporal de una persona joven había una reducción de 1.300 dólares, u 8 por ciento, en el valor neto de sus activos.

Pero, añade el artículo, los cambios fueron muy diferentes entre hombres y mujeres, y entre diferentes grupos étnicos. Los incrementos en el índice de masa corporal no mostraron vínculos con los ingresos entre los hombres negros, y aparecieron relacionados con pequeños cambios negativos en la situación de los hombres blancos.

Los aumentos de masa corporal mostraron una relación con cambios negativos medianos en la situación económica de las mujeres negras y grandes cambios negativos en la de las blancas.

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lunes, octubre 10, 2005

Tener cintura grande es peligroso

La prevalencia de la obesidad en las últimas tres décadas se ha reconocido como una pandemia (epidemia en dos o más continentes) que contribuye a enfermedades crónicas que requieren cambios en las políticas de salud y en los programas de nutrición de la población, señaló la nutricionista dietista Elizabeth Ortiz Palacios.

Agregó que la obesidad es tenida como una enfermedad crónica y seria que involucra negativamente todos los sistemas del organismo. Las personas que la padecen desde la infancia o la adolescencia son quienes tendrán más tiempo para desarrollar las complicaciones derivadas de ella como la resistencia a la insulina, con o sin diabetes tipo II, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y dislipidemia. A estas alteraciones metabólicas se les conoce como Síndrome X.

Este, o síndrome de resistencia a la insulina o síndrome metabólico está presente en las personas que tienen tres de las siguientes condiciones:

- Niveles altos de triglicéridos.

- Niveles bajos de colesterol HDL “bueno”.

- Presión arterial alta.

- Altos niveles de azúcar en la sangre.


Función de los ácidos grasos libres

Según Ortiz Palacios, una de las preocupaciones mayores en la obesidad es la distribución de la grasa corporal y lo que ella desencadena. Si la distribución de la grasa es mayor en la parte alta del cuerpo, los componentes subcutáneos y viscerales implicarán más riego metabólico que si la grasa se encuentra acumulada de la cadera hacia abajo.

La obesidad en la parte alta del cuerpo (reconocida como figura de manzana) se relaciona con la liberación de los ácidos grasos libres. Hay que recordar que el tejido adiposo (tejido graso) es el principal depósito del almacenamiento de estos ácidos (como triglicéridos, cuya fuente son las harinas) siendo el combustible lipídico más importante en las personas.

Después de ser liberados desde los adipositos, los ácidos grasos libres son transportados en la sangre unidos a la albúmina y rápidamente eliminados de la circulación. Los ácidos grasos son al metabolismo (cambio fisiológico) de las grasas como la glucosa lo es al de los carbohidratos. Sin embargo, estos ácidos grasos libres están presentes en la sangre en menor concentración que la glucosa.

Los adipositos captan ácidos grasos de los triglicéridos circulantes presentes en los quilomicrones (ver recuadro) y en las partículas de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL). La acción de la lipoproteína (LPL) es necesaria para que esto suceda.

Una vez dentro del adipocito, los ácidos grasos libres son reesterificados (volver a dividir) en triglicéridos para su almacenamiento. La liberación de los ácidos grasos libres desde el tejido adiposo sucede por medio de una lipasa (diastasa contenida en los jugos digestivos que hidrata los lípidos) sensible a hormonas, que hidroliza los triglicéridos para producir tres ácidos grasos y una molécula de glicerol. Los primeros se pueden usar para combustible y la última como sustrato para nuevos metabolismos (gloconeogénesis) en hígado y riñón, o para la nueva síntesis de triglicéridos en hígado y músculos.

La lipólisis es inhibida por la insulina y es estimulada por otra sustancia (catecolamina). El cortisol y la hormona de crecimiento estimulan también la lipólisis en menor grado que las catecolaminas.

Las concentraciones de ácidos grasos libres son más altas en obesos y coexisten con muchas de las consecuencias metabólicas adversas de obesidad presentando las alteraciones conocidas y la alteración de su eliminación correcta. Por ello se evalúa qué parte del metabolismo se alteró para hacer la corrección. Hay pruebas que indican que el exceso de ácidos grasos contribuye al síndrome metabólico.


Qué hacer

Para prevenir el síndrome metabólico se deben mejorar los hábitos de vida, hacer ejercicio y modificar la alimentación.

En cuanto al ejercicio, la Organización Mundial de la Salud -OMS- estableció un mínimo de 30 minutos diarios para hacerlo. Uno de los ejercicios más recomendables es caminar ya que produce muchos cambios positivos en el organismo. “Una persona puede perder 16 kilos por año si camina todos los días. Si su objetivo es el mantenimiento, caminar le ayuda a la conservación en óptimas condiciones de su organismo”, dijo Ortiz Palacios.

Ella recomienda, para modificar la alimentación, incluir de manera paulatina mejores hábitos de consumo, principiando por controlar las cantidades de comida. “También es bueno incorporar alimentos que no se consumen regularmente, como las frutas y las verduras, uno a la vez. Además reforzar el control de las grasas que se adicionan a los alimentos como la mantequilla.”

Tomar agua beneficia el organismo. La nutricionista dietista dijo que el agua humecta los músculos haciendo circular la grasa que queda localizada en algún sitio del cuerpo, haciendo que las personas trabajen en mejores condiciones.

Corregir el sobrepeso y disminuir el tejido adiposo o graso mejora y elimina el síndrome metabólico uno de los riesgos que corren las personas obesas.

Otras opiniones*

El presidente de la Sociedad Colombiana de Diabetes, Pablo Ascher, explicó que los porcentajes que indican la presencia de enfermedades pueden generar una confianza peligrosa. Por ejemplo en el caso de la diabetes. Sí en el examen de sangre el paciente observa que el nivel de glicemia es superior a 90 pero no llega a 110 -límite inicial de la franja de la enfermedad- se sentirá tranquilo, porque la cifra le indica que no padece diabetes y seguramente no tendrá precaución con su nivel de azúcar.

Esta situación se presenta además en los índices de riesgo de la presión arterial, los triglicéridos, la obesidad abdominal y el colesterol, factores a los que usualmente no se les presta atención, “y ese es el principal problema, la gente piensa que tener ‘barriga’ es normal y mientras el azúcar no este tan alto como para tener diabetes, no se le da importancia y el descuido de estas condiciones genera una situación de peligro conocida como síndrome metabólico”.

Por su parte el médico cardiólogo Gabriel Robledo dijo que “la manifestación más relevante del síndrome metabólico es la obesidad abdominal. Esta se evidencia a través del perímetro de la cintura, que no debe ser mayor a 90 centímetros en los hombres y a 80 centímetros en mujeres, de lo contrario existe un exceso de grasa que influye negativamente en los procesos orgánicos y que favorece la incidencia del síndrome metabólico.”

*Con información de Burson-Marsteller Colombia.


Las grasas*

Las grasas, también denominadas lípidos, son sustancias ricas en energía que sirven de fuente principal de combustible para los procesos metabólicos del cuerpo. Las grasas se obtienen de los alimentos o se forman en el cuerpo, sobre todo en el hígado, y pueden ser almacenadas en las células adiposas para su uso en cualquier momento. Las células adiposas también aíslan el cuerpo del frío y ayudan a protegerlo de las lesiones.

Las dos principales sustancias grasas presentes en la sangre son el colesterol y los triglicéridos. Las grasas se adhieren a ciertas proteínas para desplazarse con la sangre; la combinación de grasas y proteínas se denominan lipoproteínas.

Las principales lipoproteínas son los quilomicrones, las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), las lipoproteínas de baja densidad (LDL, conocido como colesterol nocivo) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL, conocido como colesterol benéfico).

*Tomado del Manual Merck.

http://www.lapatria.com

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