- Obesidad y Salud ***

 

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martes, diciembre 27, 2005

6 pasos para deshacerse de las calorías post fiestas

Del 50% de la población de Occidente que padece sobrepeso, el 30% es obeso. No obstante, las fiestas de fin de año suelen ser la ocasión apropiada para incrementar esos kilos de más.

Hay cambios permanentes en el estilo de vida que deben hacerse (y mantener en el tiempo) para lograr un peso sano.

El sitio enplenitud.com publicó que en pos de lograr una sana alimentación, debería -antes que nada- consultarse a un nutricionista para aprender cuales son los tamaños correctos de porción para cada caso específico.

El tamaño sí importa

Para saber exactamente cuánto es una porción debe tenerse en cuenta las siguientes equivalencias:

* Granos: media taza de arroz, papas, tallarines; una rodaja de pan; una taza de cereal frío

* Verduras: media taza (verduras de hoja: una taza)

* Fruta: media manzana, banana, o media taza de ensalada de frutas

* Carne: 80 gramos

* Lácteos: una taza de leche o yogur, 40 a 60 gramos de queso.

Si se tiene en cuenta la Pirámide Alimenticia, es recomendable la ingesta de varias porciones diarias de cada grupo de alimento, como nueve a once porciones de granos, cuatro a cinco porciones de verduras, tres a cuatro porciones de fruta, dos a tres porciones de lácteos, dos a tres porciones del grupo de carne y soja.

Los seis pasos para bajar de peso más rápido

1- Muchas veces poco, antes que pocas veces mucho. Esto es: comer de cinco a seis comidas pequeñas por día, antes que tres comidas grandes, puede lograr los mejores resultados.

Comiendo 300 a 400 calorías cada tres o cuatro horas, se puede mantener el azúcar de la sangre en un nivel fijo y evitar el hambre continuo. Es importante que se realice un consumo equilibrado de de proteínas (20 al 25 por ciento), carbohidratos (55 al 60 por ciento) y grasa (15 al 25 por ciento).

2- Carbohidratos

Las legumbres y las frutas y verduras con fibra bajan el riesgo de sufrir diabetes Tipo 2 y proporcionan vitaminas en abundancia. Por otro lado, los carbohidratos refinados y simples, como por ejemplo, el pan blanco y las papas, provocan grandes variaciones de los niveles insulina y pueden estimular el hambre.

3- No evite las grasas

Solo coma las correctas, en cantidades correctas. Los ácidos grados omega-6 y omega-3, que se encuentran en casi todos los pescados y algunas nueces, mantienen la sensación de saciedad y reducen verdaderamente los niveles de colesterol "malo". Opte por las grasas mono- y poliinsaturadas que se encuentra en las aceitunas, la palta, y las nueces, antes que las grasas saturadas que se encuentran en la carne y los lácteos.

4- Beba abundante agua

Es el mejor líquido para el cuerpo, y tiene cero calorías. Bébala en lugar de las gaseosas, los jugos artificiales y el alcohol, que tienen muchas calorías pero poco o nada de valor nutritivo.

5- Mantenga un registro alimenticio

Cuando mida las calorías consumidas en el día, será fácil olvidarse las dos galletitas que pellizcó por la tarde, o el vaso de vino que tomó con la cena, a menos que tenga todo esto por escrito.

El registro de alimentos es también útil para identificar y cambiar ciertos patrones de alimentación.

6- Ejercicio físico

Ningún programa de pérdida de peso será completo sin un ejercicio regular. Pero de hecho, el ejercicio no sólo es útil cuando se trata de bajar unos kilitos, sino que numerosos estudios han confirmado que son extremadamente importante para conservar el peso. Un buen y completo programa de fitness, debería incluir ejercicios aeróbicos, y entrenamientos de fuerza y flexibilidad.

http://www.infobae.com

Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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Los obesos sufren migrañas mas graves

Las personas obesas que padecen migraña tienen el triple de posibilidades de sufrir jaquecas muy frecuentes, en comparación con los pacientes que tienen un peso normal. Los autores del hallazgo, publicado en la revista 'Neurology', creen que debería investigarse si ayudar a los obesos con migraña a que pierdan peso alivia la gravedad de su enfermedad.

Lo cierto es que los kilos de más se han asociado a un gran número de enfermedades. Trastornos como la fibromialgia, los dolores de cabeza crónicos o la lumbalgia son más frecuentes entre las personas obesas que en la población general, así que un equipo de neurólogos del Albert Einstein College of Medicine (EEUU) decidió investigar si sucedía lo mismo con la migraña.

Tras entrevistar por teléfono a más de 30.000 personas de tres ciudades estadounidenses, estos especialistas han visto que las jaquecas no son más frecuentes entre los obesos, aunque al parecer los kilos de más sí influyen en la frecuencia del trastorno neurológico.

Más graves, incapacitantes y con más síntomas

Así, entre los casi 3.400 entrevistados que padecían migrañas, aquéllos con sobrepeso u obesidad tendían a sufrir más ataques. A saber: mientras sólo el 4% de los migrañosos con peso normal sufría jaquecas durante 10 o 15 días al mes, el 6% de los pacientes con sobrepeso, el 14% de los que presentaban obesidad y el 21% de los obesos mórbidos padecía migrañas con tal frecuencia.

Otro tanto sucedía con la severidad de las migrañas: el 53% de los migrañosos con un peso normal presentaban jaquecas graves, frente al 57% de los afectados con sobrepeso, el 59% de los pacientes obesos y el 65% de los obesos mórbidos.

Las personas obesas las encontraban además más incapacitantes (faltaban más días al trabajo por sus crisis) y entre los obesos mórbidos incluso debían que el problema se agudizaba con la actividad física, en comparación con los migrañosos con un peso normal.

Finalmente, un mayor número de 'gorditos' experimentaba fotofobia asociada a su problema: 85% de los obesos mórbidos, 82% de los obesos y 80% de los migrañosos con sobrepeso, frente al 75% de las personas con un peso normal.

Explicación

"Esto refina nuestro conocimiento sobre las manifestaciones clínicas de la migraña y también proporciona claves sobre el proceso de cronificación de la migraña", concluyen los autores de esta investigación.

Este equipo de neurólogos cree que, aunque no están claros los mecanismos de esta conexión, hay varios fenómenos que relacionan ambos trastornos. De hecho, la obesidad es en sí mismo un estado proinflamtorio (las células grasas producen una variedad de sustancias que promueven la inflamación, como la interleukina 6) y también las jaquecas se han asociado con la inflamación neurovascular.

"Es más, la migraña, al igual que la obesidad, se da junto con varios factores de riesgo cardiovasculares, y es un factor de riesgo del infarto cerebral", agregan.


http://www.elmundo.es/


Saludos Afectuosos
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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Comida chatarra, fuera de las escuelas


La venta de los llamados alimentos chatarra en las escuelas públicas de todo el país quedará prohibida.


La venta de los llamados alimentos chatarra en las escuelas públicas de todo el país quedará prohibida, luego de que la Cámara de Diputados aprobó ayer una reforma que obliga a la secretaría de Salud a emitir una serie de normas que procuren “una alimentación sana y nutritiva de los menores”.

México enfrenta en la actualidad problemas de mala nutrición tanto por deficiencia como por exceso. La Encuesta Nacional de Nutrición, realizada en 1999 por el Instituto Nacional de Salud Pública, indica que 17.7% de los niños sufre desnutrición crónica y 7.5%, desnutrición moderada.

Este promedio es mayor en los estados de Chiapas, Oaxaca e Hidalgo; además, se estima que cerca de 20% de los niños presentan sobrepeso o son obesos por exceso de cereales y azúcares en la dieta, dando origen a lo que se ha denominado como “obesidad de la pobreza”.

“El Estado tiene un compromiso con la infancia y en general con el pueblo, de llevar acabo estrategias para poder combatir y aventajar este problema, máxime si consideramos que el propio Programa Nacional de Salud 2001-2006, reconoce los problemas de nutrición como evitables con intervenciones de bajo costo y que son los que sobre todo dan origen al llamado rezago epidemiológico”, concluye en su argumentación el dictamen aprobado por el pleno del Palacio de San Lázaro.

El párrafo adicionado al artículo 65 de la Ley General de Salud, señala de manera textual que “la vigilancia de la calidad nutricional de los alimentos que se proporcionan o venden a los niños en las instituciones educativas. La Secretaría emitirá las Normas Oficiales Mexicanas que se requieran para procurar alimentación sana y nutritiva de los menores en las escuelas”.

También regulan alimentos orgánicos
La producción orgánica de cultivos en México como el café, mango, ajonjolí, vainilla, palma africana, manzana y aguacate contará con una ley que regule las operaciones comerciales y castigue los procedimientos irregulares, luego de que la Cámara de Diputados aprobara ayer la creación de una ley específica en la materia.

En la actualidad, el sector orgánico en México esta representado en casi la totalidad de los estados del país y comprende a más de 33 mil productores quienes cultivan bajo estos sistemas más de 400 mil hectáreas generando divisas que superan en valor los 300 millones de dólares.

En el título tercero de la nueva ley aprobada, se encuentran las formas y procedimientos para el control de las actividades reguladas, creando para el efecto un organismo de control desconcentrado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación denominado Comité Nacional de Producción Orgánica.

Amarran los precios de fármacos
El pleno de la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley General de Salud a fin de que el precio de los medicamentos del cuadro básico no pueda crecer por arriba del aumento que registren anualmente los salarios mínimos.

La reforma con la que se pretende evitar el encarecimiento excesivo del precio de las medicinas en México fue aprobada por unanimidad en la sesión ordinaria de este jueves de la Cámara baja.


http://www.milenio.com/nota.asp?id=249605



Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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La amenaza de las dietas extremas

Sin lugar a dudas los excesos que se cometen durante las fiestas navideñas llevan a mucha gente a pensar en que uno de sus propósitos de Año Nuevo será ponerse a dieta, pero hay que tener cuidado para no caer en extremos y poner en juego la salud, que puede estar en riesgo lo mismo si se come de más que si se deja de hacerlo sin consejo médico.
Y un asunto que pesa sobre todo entre mujeres jóvenes, es la idea de perder peso a toda prisa y en forma exagerada.

Especialistas en salud dicen que la mejor forma de prevenir y evitar la anorexia y la bulimia, trastornos en la alimentación que pueden producir incluso la muerte, es que quienes deseen bajar de peso o mantenerse delgados acudan con especialistas en nutrición para que les indique una dieta adecuada a su edad y talla, de acuerdo con su actividad, que contenga las kilocalorías que necesita e integre cantidades suficientes de nutrientes como hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Más allá de los deseos de lucir esbelta o flaco al extremo, hay que tener en cuenta que nadie puede dejar de hacer tres comidas completas al día. Esta receta tiene especial dedicación entre los adolescentes, porque viven una etapa de crecimiento y desarrollo físico, y son los grupos en quienes más se presenta la anorexia y la bulimia, sobre todo en las mujeres.


En casa los padres deben estar atentos a este tipo de situaciones, porque -como explica la nutrióloga Martha Leticia Martínez Viveros- estos trastornos de la conducta alimentaria tienen un alto contenido sicológico, ya que estar delgado se convierte en una obsesión.

Dietas de muerte

La experta menciona que algunos muchachos, para lograr su objetivo, llegan al extremo de dejar de comer lo mínimo indispensable para estar bien nutridos o en el caso de la bulimia ingieren alimentos pero éstos son expulsados mediante vómito o con el uso de laxantes, por lo que no se llegan a proveer de las proteínas, vitaminas y minerales necesarios para la vida.

Martínez Viveros, coordinadora de Programas de Nutrición y Dietética de la Coordinación de Prevenimss, llama la atención sobre que el deseo de estar delgado tiene como origen las causas como estrés o ansiedad generadas por problemas que se originan en el seno de la familia o ante el rechazo a no ser aceptados socialmente, debido a que tener un cuerpo esbelto es sinónimo de éxito y atractivo sexual.


"Ello genera un intenso miedo a subir de peso y de manera paralela inseguridad en sí mismos, especialmente entre las jovencitas de 12 a 14 años", precisó la especialista.


La experta del Instituto Mexicano del Seguro Social dice que es muy importante que los familiares de los jóvenes estén al pendiente de cuando éstos tengan una súbita pérdida de peso en exceso; manifiesten una mayor sensibilidad al frío, irritabilidad, insomnio, tristeza y sentimientos de odio a sí mismos; además de conductas extrañas como mucho interés en encontrar maneras para bajar de peso, rechazo a comer con la familia, "cortar en trocitos muy pequeños los alimentos" o un elevado consumo de productos "light".

Entre las primeras manifestaciones que tiene el organismo son trastornos en la menstruación, diarreas frecuentes y anemia. Se pueden tener pérdidas de vitaminas y minerales, potasio especialmente, que son causa de descompensaciones electrolíticas, las que, cuando son importantes, pueden conducir a un paro cardiaco.

El diagnóstico oportuno ayuda a que un anoréxico o bulímico no llegue a presentar un estado grave de desnutrición, además de que podrá ser enviado con especialistas a una rehabilitación integral con base en terapia sicológica (individual y grupal) y una dieta acorde al estado nutricional en que se encuentra, de tal manera que tenga el cuerpo esbelto que desea y a la vez goce de una salud envidiable.

http://estadis.eluniversal.com.mx

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miércoles, diciembre 21, 2005

Los errores de las dietas

Cuando se trata de perder kilos, existen un sinnúmero de dietas adecuadas para cada tipo de persona; sin embargo, también hay una gran cantidad de “recomendaciones caseras” aquellas que llegan a nuestros oídos por los comentarios de la vecina o una amiga cercana.

Perder peso no es fácil y tener la voluntad de mantenerlo en la vida diaria es aún más complicado, por lo que deben tener en cuenta una serie de consejos para no cometer los típicos errores que a continuación le detallaremos:

No desayunar y luego cometer excesos a la hora de la cena. El desayuno debe aportar una buena parte de las calorías del día.

Renegar de algunos alimentos. El mejor régimen es la dieta equilibrada. Nunca debemos desterrar ningún alimento, a menos que sea por alergias o algún tipo de enfermedad.

Ponernos a régimen solamente en verano. Muchas mujeres engordan en invierno y se obsesionan en perder todos los kilos en verano, sin darse cuenta de que a medida que transcurren los años es más difícil quitarse esos kilos que sobran. Incluso llega un momento en que la grasa no se destruye, solamente vacían su contenido y se llenan cada vez más deprisa.

Pesarnos cada día. Con una vez a la semana basta y siempre deberá ser en la misma báscula, en el mismo momento del día y de ser posible sin ropa.

No realizar ningún deporte. Aunque sea media hora al día debemos dedicarla a hacer ejercicios, ya sea en un gimnasio o en tu casa.

No beber agua. Se deben tomar, como mínimo, dos litros de agua diarios fuera de las comidas, ya que la acumulación de ácido úrico sólo se elimina con la orina.

Confiar en los laxantes y en los diuréticos para adelgazar. Abusar de estos productos puede llevarnos a no asimilar los nutrientes necesarios para el organismo.

Tomar píldoras que disminuyen el apetito sin prescripción médica. El consumo de cualquier medicamento siempre debe efectuarse bajo control médico porque en algunos casos pueden no ser necesarios, y en otros, estar contraindicados.

Creer que comer más deprisa adelgaza. Todo lo contrario. Además, no hay nada peor para una buena digestión que masticar mal y de prisa.

Prepararnos unos platos de régimen aburridos e insípidos. Para que la comida de dieta nos resulte apetitosa lo mejor es echarle imaginación a la hora de servirla.

Es necesario recalcarles que una mala dieta, en el caso de que tengas sobrepeso, favorecerá a la aparición de estrías; además, producirá importantes pérdidas de vitaminas.

http://www.terra.com.pe

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lunes, diciembre 12, 2005

Recomiendan la dieta sin dieta

Un catedrático en ciencias de la salud recomienda que las personas con deseos de perder peso sigan lo que parecería la dieta ideal, en la que es posible comer absolutamente todo lo que a alguien le venga en gana.

La "dieta sin dieta" funciona, de acuerdo con Steven Hawks, catedrático de la Universidad Brigham Young, quien asegura haber probado su efectividad consigo mismo, al perder 25 kilogramos y mantenerse en un peso saludable durante más de cinco años.

Hawks llama a su invención "dieta intuitiva", y considera que las personas cuidarían más su salud si dejaran de contar obsesivamente las calorías de lo que ingieren y, en vez de ello, obedecieran sólo a los impulsos del hambre. "Lo que nos han dicho las autoridades de salud es que debemos contar las calorías, restringir los gramos de grasa, etcétera. Creo que ese mensaje es nocivo... Una dieta restrictiva genera más problemas", dijo el catedrático en referencia a los desórdenes alimenticios y los sentimientos de culpa que experimentan muchas personas obsesionadas con la pérdida de peso.

Cuando a Hawks se le apetece un helado, un paquete de chocolates o un puñado de almendras cubiertas de caramelo, no refrena sus deseos. De hecho, atiborra el carrito del supermercado con todos sus antojos altos en calorías, y se hace rodear de éstos.

Considera que la abundancia de las golosinas consideradas como prohibidas le ayuda a perder el deseo de darse un atracón con ellas.

La dieta tiene sólo una restricción: Los comedores intuitivos sólo pueden ingerir alimentos cuando sienten hambre, y deben parar cuando están satisfechos. Así, está prohibido devorar una caja de chocolates cuando se siente depresión o atacar compulsivamente las frituras de maíz sólo porque todos los demás lo hacen en una reunión.

En un breve estudio publicado por el American Journal of Health Education, Hawks y un equipo de investigadores examinaron a un grupo de estudiantes de la universidad, y detectaron que quienes seguían la dieta intuitiva solían tener menos peso y un menor riesgo de padecimientos cardiovasculares.

Hawks considera que el estudio sugiere que la dieta intuitiva es viable para perder peso a largo plazo, y planea hacer un estudio más amplio, con personas de diferentes etnias.

http://www.intramed.net

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viernes, diciembre 09, 2005

La mejor opción de comida rápida

Claudia M. González, MS, RD, LD/N*

Después de una jornada de compras en el centro comercial, te sientes sin ánimo, con hambre y sin saber qué comida ordenar. Son tantas las tentaciones y las calorías, que es mejor que te tomes tu tiempo para una mejor selección de los alimentos.

La comida rápida en un mall viene en diferentes sabores, formas y olores. La variedad de alimentos es amplia y la selección de los mismos nos conduce a una total indecisión. La mezcla culinaria de culturas y países convierte esto en una experiencia internacional.

Pero ten cuidado con lo novedoso y práctico, no vaya a ser que no solo termines cargando las bolsas de compras, sino también algunas calorías de más.

¿Qué puedo comer?

Lo ideal es comer en casa antes de ir al mall. Aunque, si eres de las personas que prefiere comer fuera, sigue estos consejos prácticos:

Comida china

La combinación de grupos de alimentos es una selección inteligente. Un plato puede consistir de pollo, vegetales y arroz, el problema es que las calorías pueden ser astronómicas; ya que aproximadamente un 65 a un 80 por ciento de las calorías en la comida rápida China provienen de las grasas.

Pide arroz hervido y no frito. Con esta selección te ahorras de 13 a 20 gramos de grasa (cerca de 3 a 4 cucharas de aceite). Combina el arroz con una entrada a base de más vegetales y menos carnes y salsa.

Comida italiana

La cocina italiana es la más popular de las comidas étnicas en los Estados Unidos. La mayoría de sus platos son altos en carbohidratos complejos, como la pasta, pizza y el risotto. El aceite de oliva también forma parte de esta cocina, y aunque saludable, hay que controlarlo.

Escoge los platos con las palabras ‘primavera’ o ‘marinara’, en lugar de ‘fritto’ o ‘crema’, ya que los últimos contienen más calorías, y los primeros están preparados a base de vegetales y salsa de tomate. En cuanto a la pizza, ordena una de masa fina e incluye vegetales en la misma.

Comida mexicana

Las enchiladas, chimichangas, y burritos supergrandes pueden arruinar cualquier propósito de dieta que tengas. Los ingredientes en la cocina Mexicana son saludables, como el frijol, el arroz, y los vegetales, pero la unión de todos, más las carnes y los aceites hacen de estos deliciosos platos una fuerte orden de calorías.

Pide un burrito de frijoles, o unas fajitas de pollo. Evita o controla las porciones de los platos que contienen carne molida, queso, sour cream, o tocino, y sazona tus platos con pico de gallo, salsa o ají.

Hamburguesas y sándwiches

Ordenar una comida combo (sándwich, papas fritas y refresco) resulta cómodo y económico, pero el precio que pagas es más alto que el ahorro del dinero. Un combo regular puede contener 1200 calorías, y para quemarlas necesitarías caminar dentro del mall por seis horas.

Pide las porciones de niños, comparte las papas y empieza con una pequeña ensalada para saciar tu apetito. Disminuye calorías, evitando la mayonesa, el queso y las salsas.

Recuerda que no es cuestión de privarte de tus platos favoritos, pero si de pensar antes de ordenarlos y quizás de compartirlos.

*Dietista

http://univision.midieta.com

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Más flaco por más tiempo

Un grupo de científicos descubrió la razón por la cual a veces es más difícil mantener el peso que perderlo en primer lugar.
Fuente: BBC Ciencia
05/12/2005


Un equipo de la Universidad de Columbia, en Nueva York, demostró que la clave es la caída en los niveles de la hormona leptina, que controla y limita el apetito.

La conclusión se alcanzó luego de aplicar inyecciones de la hormona a personas que habían bajado de peso hace poco tiempo. Las dosis de leptina los ayudó a mantener su nuevo talle.

El estudio fue publicado en la Revista de Investigación Clínica.

Esperanza

Se ha calculado que hasta el 85% de las personas que pierden peso recupera al menos una fracción.

La investigación establece que esto se debe a los varios cambios que sufre el cuerpo en su metabolismo y en los sistemas nervioso y hormonal.

El equipo de la Universidad de Columbia cree ahora que estos cambios se dan debido a la caída de la leptina.

La hormona está constituida por tejido graso, por lo que cuando una persona pierde peso también afecta la producción de la misma.

Sin la presencia de leptina en cantidades suficientes se pierde la capacidad para controlar el apetito y por lo tanto se vuelve a recuperar peso.

Este trabajo puede resultar en un futuro en la fabricación de medicamentos que limiten el ansia por ingerir alimentos de una forma más eficiente y natural.

Claro que todavía falta investigar la forma exacta en que actúa la leptina.

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Cuide sus niveles de azucar

La glucosa es el combustible fundamental de nuestro cerebro. Así que cuide que sus niveles de glucosa no disminuyan. Si se reduce brúscamente el azúcar en la sangre, es decir, los niveles están por debajo de lo normal (menos de 70 miligramos por decilitro), se produce la hipoglusemia.

Puede presentarse en cualquier persona, pero los más propensos son los diabéticos que utilizan insulina, y aquellos que están mal nutridos.

La desnutrición les vuelve a los jóvenes propensos a esta patología, especialmente entre las mujeres adolescentes que hacen una dieta rigurosa y sin control médico. "Ahora hay la tendencia a la delgadez extrema, no se alimentan bien, no hacen las tres comidas diarias", cuenta el endocrinólogo Clemente Orellana.

El 80% de pacientes que ha acudido a su consultorio por este problema tiene entre 14 y 20 años y el 20%, entre 20 a 35 años. El 90% es mujer.

Orellana explica que las personas muy delgadas no tienen el glucógeno hepático (glucosa almacenada en el hígado) que funciona como reserva para que soporten el ayuno por varias horas. Asegura que el 80% de las hipoglusemias dura alrededor de una hora y mejora gracias a los mecanismos reguladores de la persona, hormonas que le ordenan al hígado que saque el glucógeno hepático de reserva al torrente sanguíneo. Pero el 20% no tiene esa reserva, "generalmente porque están mal nutridas y pueden llegar a tener una hipoglusemia más severa", dice el médico.

Los síntomas van de acuerdo a la intensidad. Las leves se presentan con taquicardia, sudoración fría, palidez, decaimiento y debilidad.

Las más severas provocan pérdida de la conciencia y convulsiones, por lo que la intervención médica debe ser urgente. "Si el cerebro no tiene glucosa circulante, muere".

A José Castro, diabetólogo, acuden pacientes con síntomas similares: "Creen tener hipoglusemia, pero en realidad es ansiedad". La duda se aclara realizando una prueba simple de glucosa.

Los expetos recomiendan una dieta saludable y completa: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales (la fruta con cáscara), vegetales frescos, hidratos de lenta absorción (arroz, pan, pasta, fréjol, lenteja.) Y no olvidar las tres comidas del día. (ED)

http://www.hoy.com.ec

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domingo, diciembre 04, 2005

La obesidad como posible factor de riesgo de deterioro cognitivo

La hormona leptina, implicada en el desarrollo de la obesidad, ha demostrado tener un papel central en las funciones de memoria y aprendizaje. Un estudio llevado a cabo por investigadores escoceses advierte que las tasas alarmantes de obesidad relacionadas con un déficit de leptina pueden acarrear con el paso de los años tasas no menos alarmantes de demencia.

Sobre la pista de estudios previos en los que la población obesa presentaba un tejido cerebral mucho más deteriorado que la no obesa para idénticos grupos de edad, Jenni Harvey y un equipo de científicos de la Universidad de Dundee (Escocia) decidieron investigar qué papel desempeña la leptina en todo este proceso. Sus conclusiones se presentaron por primera vez el pasado julio en un encuentro internacional de biología celebrado en el Reino Unido.

Tras comprobar que ratas de laboratorio con déficit de leptina experimentaban al nacer un desarrollo cerebral alterado, Harvey y sus colaboradores decidieron indagar sobre la participación de la hormona en las funciones del hipocampo. En principio, la leptina actúa como una hormona reguladora del hambre, basándose en las reservas de grasas del organismo, que controla mediante receptores específicos alojados en el hipocampo cerebral. De esta forma, el organismo contrarresta la falta de energía con las ganas de comer; pero si falla la leptina, la sensación de hambre no se corresponde a las necesidades del organismo y se come más de lo debido.

Un estudio europeo reciente sobre obesidad calcula que una tercera parte de los habitantes del viejo continente presenta sobrepeso y que la obesidad mórbida afecta a uno de cada 10 europeos. Por otro lado, en Estados Unidos se estima que los costes anuales por enfermedades derivadas de la obesidad alcanzan los 100 mil millones de euros. La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene cifras menos tranquilizadoras aún: 750 millones de personas con sobrepeso en todo el mundo, 300 millones con obesidad.

La situación se hace especialmente preocupante entre la población infantil y, mientras las administraciones sanitarias intentan restringir el aporte calórico en las comidas, los científicos se centran en la capacidad de la leptina para adecuar el hambre y la ingestión. Puede que la última palabra no la tenga la balanza sino el hipocampo cerebral. En declaraciones a la cadena británica BBC, Jenni Harvey explicó que su estudio corrobora que la leptina participa en la señalización entre células cerebrales e hipocampo, y que la administración terapéutica de esta hormona en el giro dentado de animales de experimentación consigue mejorar su capacidad de memoria.

La hormona del hambre

Se cumplen ya 10 años desde que Jeffrey Friedman descubriera en Estados Unidos la leptina y su función reguladora de los depósitos grasos del organismo. En la actualidad, equipos norteamericanos, europeos e israelitas centran sus miras en el potencial de esta hormona para combatir la plaga epidemiológica de la obesidad.

Las hipótesis más en boga sostienen que el mecanismo de actuación de la leptina podría ser algo distinto. Las grasas ingeridas con la comida segregan un péptido que circula por la sangre hasta alcanzar el hipocampo cerebral; allí estimula la glándula pituitaria para que active la tiroides y ponga en marcha el metabolismo energético. A mayor leptina circulante, menor sensación de apetito.

En España, el Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco (Vitoria-Gasteiz), encabezado por la doctora Edurne Simón, ha puesto de manifiesto que un gran porcentaje de los casos de obesidad humana cursa con niveles elevados de leptina y reconoce que el beneficio de una administración exógena de leptina sólo resultaría eficaz en menos del 5% de los obesos.

Simón explica este hallazgo por el hecho de que «en individuos delgados existe una adecuada relación entre los niveles de leptina del líquido cefalorraquídeo y de la sangre, pero en el caso de los obesos parece ser que la mayor concentración de leptina sérica circulante no se corresponde con un aumento en el cerebro».

La investigación de este equipo también refleja que existen trabajos contradictorios en cuanto a los efectos de la inyección intracerebroventricular de leptina en ratas de laboratorio: algunos estudios han descrito una reducción de la ingestión en respuesta a esta administración, aunque otros autores no observaron apenas efecto. La especialista pondera que no se conocen aún con exactitud todos los mecanismos implicados en la regulación de hambre/obesidad por parte de la leptina y que, a la vista de los conocimientos actuales, la posible relación parece más ligada a una situación de resistencia a la leptina que a una deficiencia.


LEPTINA Y OBESIDAD

El trabajo de los biólogos no pasa inadvertido en el mundo de la medicina. Científicos del Addenbrooke's Hospital de Cambridge, en el Reino Unido anunciaron hace ya 4 años que algunas personas obesas son portadoras de una mutación genética que provoca la presencia de niveles de leptina inferiores a lo normal. Años antes, en 1997, se describieron dos casos correspondientes a niños que carecían de las dos copias del gen de la leptina y que desarrollaron obesidad de forma precoz.
Uno de ellos fue tratado con la hormona, lo que sirvió para controlar su apetito y condujo a la pérdida de peso. Sin embargo, esta prometedora idea no ha resultado ser tan eficaz como se pensaba. Los investigadores británicos examinaron después a 13 miembros de familias en las que se detectó un niño que carecía por completo de leptina, por ser portador de dos copias defectuosas del gen que la codifica. Los familiares estudiados sólo eran portadores de una copia mutada, sus niveles de la hormona sólo llegaban a la mitad de lo considerado normal y presentaban tendencia a la obesidad, incluso con un mayor porcentaje de grasa corporal superior al esperado.

Este hallazgo hizo pensar incluso a los científicos que moderadas reducciones plasmáticas de leptina influyen en las probabilidades de desarrollar obesidad, lo que afianza la teoría de que inyecciones de la hormona pueden constituir un tratamiento efectivo para aquellas personas que presentan bajos niveles de la misma. Mientras unos expertos debaten en cómo administrar leptina y qué efecto conseguir, otros alertan que dicha hormona podría ser tan importante como los niveles de colesterol y la presión arterial a la hora de determinar el riesgo cardiaco de un enfermo.

Un artículo publicado el año pasado en Circulation, firmado por investigadores del Glasgow Royal Infirmary, en Escocia, dispone que la hormona asociada a la obesidad y el hambre, secretada por las células grasas, presenta niveles más elevados (16%) en individuos con historia de cardiopatía que en personas sanas. Según el estudio llevado a cabo, por cada 30% de incremento en los niveles de leptina, el riesgo de infarto de miocardio aumentaría en un 25%. Esta asociación, según los autores, es independiente del grado de sobrepeso u obesidad que presente el paciente.

La investigación muestra, además, que los niveles de la hormona se corresponden con los de la proteína C reactiva, un marcador inflamatorio también asociado a la enfermedad cardiovascular. Los autores analizaron muestras de sangre de 377 pacientes que habían experimentado un infarto de miocardio o habían sido sometidos a revascularización en los últimos 5 años. Se midieron los niveles plasmáticos de leptina y proteína C reactiva, y se compararon los resultados con sendas muestras tomadas de 800 controles sanos.

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