- Obesidad y Salud ***

 

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jueves, julio 31, 2008

La cirugía bariátrica mediante bypass gástrico puede aumentar el riesgo de litiasis renal

Publicado em 02/07/2008

Nueva York. De acuerdo con un artículo publicado en el número de junio del Journal of the American College of Surgeons, como tratamiento de la obesidad mórbida, el bypass gástrico en Y de Roux (BGYR) parece aumentar el riesgo de litiasis por oxalato cálcico. Además, el aumento de dicho riesgo fue evidente tan sólo 3 meses después del procedimiento.

La investigación previa ha demostrado un riesgo elevado de nefropatía por oxalatos con el bypass yeyunoileal, una intervención quirúrgica bariátrica que en gran parte han remplazado otros procedimientos, incluido el BGYR. Se desconoce si éste produce cambios de los factores de riesgo litogénicos urinarios.

En los análisis retrospectivos y transversales, de hecho, el BGYR se ha relacionado con hiperoxaluria y la formación de litiasis renal. No obstante, la presente investigación es “el primer estudio longitudinal que evalúa a los pacientes antes y después del procedimiento”, refirió a Reuters Health el investigador principal Manoj Monga, de la University of Minnesota Medical School en Minneapolis.

El estudio incluyó a 24 adultos con obesidad mórbida que, entre diciembre de 2005 y abril de 2007, se sometieron a un BGYR en un centro universitario. Se obtuvieron muestras de orina de 24 horas 7 días antes y 90 días después de la intervención para análisis de los niveles de oxalato.

El BGYR se asoció con un aumento significativo de la excreción urinaria de oxalatos, según identificaron los investigadores (p = 0,026). El procedimiento también se relacionó con una sobresaturación relativa de oxalato cálcico en seis pacientes (p = 0,030). En varios pacientes se observó hiperoxaluria de nuevo inicio.

Los investigadores no pudieron identificar ningún factor preoperatorio pronóstico de los pacientes que desarrollarían hiperoxaluria de nuevo inicio o la magnitud del aumento de la excreción diaria de oxalato.

Según mencionó el Dr. Monga, “ésta es la primera investigación que demuestra la celeridad con la que se producen los cambios del riesgo urinario de litiasis”. “Esto fue sorprendente porque los estudios previos han sugerido que se requiere hasta un año antes de que pueda observarse un aumento de la excreción de oxalato. La razón de la diferencia en el presente estudio es que ha sido el primero en examinarlo a los 3 meses”.

Tal como destaca el Dr. Monga, los médicos que visitan a los candidatos quirúrgicos deben advertirles de los riesgos de litiasis tras cirugía bariátrica. Además, deben implementar “medidas profilácticas de prevención de la litiasis: aumento del consumo de líquidos, dieta rica en calcio y restricción de los alimentos ricos en oxalato”.

http://www.medcenter.com/

 

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martes, julio 29, 2008

Expertos afirman que las dietas que carecen de apoyo psicológico están "destinadas al fracaso"

Según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), un 80 por ciento de las personas con sobrepeso inicia todos los años alguna dieta, y sólo un 20 por ciento busca orientación médica

Madrid, 29 julio 2008 (mpg/AZprensa.com)

El psicólogo Ricardo Ros ha afirmado en un comunicado que las dietas que no están acompañadas de un apoyo psicológico están "destinadas al fracaso", y subrayó que es "muy importante que los especialistas en dietética y nutrición conozcan técnicas psicológicas para ayudar a sus pacientes".

El experto explicó que es necesario entender que "muchas veces se establece un vínculo emocional con determinados alimentos o con la comida en general, y se recurre a ellos para tapar emociones negativas como la soledad o la tristeza".
En este sentido destacó la importancia de la ayuda psicológica, ya que de esta manera los profesionales en nutrición "les ayudarán a distinguir el hambre de otras emociones, encontrarán las resistencias personales de cada paciente a la hora de cumplir la dieta y podrán concretar mejor los objetivos y apoyarles efectivamente en su realización".

Ros manifestó que es imprescindible hacer entender a la persona que realiza un régimen, que ni la comida ni la dieta pueden suplir carencias personales. "Estos problemas que solemos tapar comiendo, son los primeros que hay que solucionar antes de empezar a realizar la dieta", apuntó el psicólogo.

Según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), un 80 por ciento de las personas con sobrepeso inicia todos los años alguna dieta, y sólo un 20 por ciento busca orientación médica. Además, señalan que, de los que hacen dieta por su cuenta, más del 90 por ciento abandona, y el 20 por ciento de aquellos que acuden a consulta continúan el tratamiento sólo mientras les proporcione resultados. Sin embargo, el 90 por ciento de las personas que entienden el sobrepeso también como algo emocional y reciben apoyo psicológico, tiene éxito en el cumplimiento y mantenimiento de la dieta.

http://www.azprensa.com/

 

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La epidemia de obesidad en los EE. UU. continúa creciendo

La cuarta parte de los estadounidenses informa ser obeso, según un informe de los CDC

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: Howard D. Sesso, Sc.D., M.P.H., assistant professor of medicine, Division of Preventive Medicine, Brigham and Women's Hospital, Boston; July 18, 2008, CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report)

JUEVES, 17 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- A pesar de esfuerzos amplios por estimular a los estadounidenses a perder peso, un informe reciente halla que la cantidad de adultos de este país que son obesos aumentó en cerca de 2 por ciento entre 2005 y 2007.

En 2007, el 25.6 por ciento de los adultos informó ser obeso, en comparación con el 23.9 por ciento en 2005, según los hallazgos que aparecen en la edición del 18 de julio del Morbidity and Mortality Weekly Report, de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.

"La epidemia de obesidad de los adultos continúa aumentando en los EE. UU., lo que indica que necesitamos incrementar nuestros esfuerzos a escala local, estatal y nacional", dijo en un comunicado de prensa el Dr. William Dietz, director de la División de nutrición, actividad física y obesidad de los CDC. "Necesitamos estimular a la gente a comer más frutas y verduras, a hacer más actividad física y a reducir el consumo e alimentos ricos en calorías y bebidas endulzadas con azúcar para mantener un peso saludable".

El porcentaje de adultos obesos varía por estado y por región, según el informe. Por ejemplo, en Alabama, Misisipí y Tennessee, el 30 por ciento de los residentes informó ser obeso, en comparación con el 18.7 por ciento en Colorado, que tuvo la menor prevalencia de obesidad.

La obesidad fue más prevalente en el sur, con el 27 por ciento de los residentes clasificados como obesos. Según el informe, en el centro de los EE. UU., la tasa fue de 25.3 por ciento; en el noroeste de 23.3 por ciento y en el oeste de 22.1 por ciento.

En cuanto a la edad, entre los que tenían entre 50 y 59, el 31.7 por ciento de los hombres y el 30.2 por ciento de las mujeres eran obesos. Entre los que tenían entre 10 y 29, el 19.1 por ciento de los hombres y de las mujeres eran obesos.

Al descomponer las cifras por raza/etnia y sexo, la prevalencia de obesidad fue mayor para mujeres de raza negra no hispanas (39 por ciento), seguidas por hombres de raza negra no hispanos (32.1 por ciento).

El nivel educativo también tiene que ver. Para los hombres, la prevalencia de obesidad fue la más baja entre los que se graduaron de la universidad (22.1 por ciento) y la más alta entre los que habían cursado algún estudio universitario (29.5 por ciento) y los que se graduaron de la secundaria (29.1 por ciento). Para las mujeres, la prevalencia de obesidad fue la más baja entre las que se graduaron de la universidad (17.9 por ciento) y la más alta entre los que no alcanzaron a graduarse de la secundaria (32.6 por ciento).

Según los CDC, ninguno de los estados ni el Distrito de Columbia ha cumplido con la meta de "Healthy People 2010" de reducir la prevalencia de obesidad a 15 por ciento o menos.

"La obesidad es un factor de riesgo importante para diversas enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular. Estas enfermedades pueden ser muy costosas para los estados y para el país entero", señaló en un comunicado de prensa Deb Galuska, directora asociada de ciencias de la división de nutrición, actividad física y obesidad de los CDC.

Los CDC definen obesidad como tener un índice de masa corporal (IMC, una proporción entre el peso y la estatura) de 30 o más. Se considera obeso a un adulto que mida 5 pies y 7 pulgadas, o alrededor de 1.70 metros, y pese 203 libras, alrededor de 74 kilos.

Para recopilar esta información, los CDC usaron su Sistema de vigilancia de factores de riesgo conductuales, que recopiló información sobre más de 250,000 adultos a través entrevistas telefónicas. Los investigadores calcularon los IMC con información de los participantes de la encuesta.

"Esta información de los CDC confirma que la epidemia de obesidad continúa propagándose, bien sea si se observan las tendencias poblaciones a corto o a largo plazo"; señaló Howard D. Sesso, profesor asistente de medicina de la División de medicina preventiva del hospital de mujeres y Brigham de Boston.

Sesso considera que las probabilidades de que los EE. UU. alcancen los objetivos de Healthy People 2010 para prevalencia de obesidad se ven remotos. "Este informe resalta la necesidad de no solo prevenir del todo el desarrollo de la obesidad durante la vida, sino también de mejorar los esfuerzos para reducir el peso corporal en quienes ya se califican como obesos", dijo.

http://healthfinder.gov/

 

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sábado, julio 26, 2008

Los fines de semana no son buenos para la dieta

Un estudio halla que el sábado es el día más difícil para los que tratan de perder peso

Por Kathleen Doheny
Reportera de Healthday

(FUENTES: Connie Diekman, M.Ed., R.D., director, university nutrition, Washington University, St. Louis, and past president, American Dietetic Association; Susan Racette, Ph.D., assistant professor, Washington University, St. Louis; June 12, 2008, Obesity, online)

VIERNES, 25 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Todo aquel que haya evitado los controles de peso un lunes por la mañana conoce esa verdad inalterable: los fines de semana no son amigos de los que hacen dieta.

Ahora, los investigadores tienen evidencia científica que respalda la queja de las personas a dieta de que los fines de semanas son su talón de Aquiles. La mayoría de la gente come más los fines de semana, aún cuando intenta bajar de peso.

"Las indulgencias de los fines de semana pueden causar estragos en el control del peso, dando lugar al aumento de peso o, si estamos a dieta para bajar de peso, entorpeciendo nuestros esfuerzos para perder peso", afirmó la autora del estudio Susan Racette, profesora asistente de la Universidad de Washington en San Luis. La investigación fue publicada en línea recientemente en la revista Obesity.

Racette y sus colegas dieron seguimiento a 48 hombres y mujeres durante un año para determinar los efectos de los fines de semana sobre los esfuerzos para perder peso.

Asignaron a los participantes, cuyo estado oscilaba entre saludable o al borde de la obesidad, a uno de tres grupos: Los controles no modificaron la dieta ni los niveles de actividad; el grupo con restricción de calorías redujo su ingesta en 20 por ciento, y el grupo de actividad física aumentó su actividad física para cada día en 20 por ciento. Los participantes registraban los alimentos que comían en un diario y portaban dispositivos para medir su nivel de actividad.

Sin embargo, incluso antes de que empezara la intervención, Racette recopiló datos sobre el peso, ingesta de alimentos y actividad física diarios, y encontró que durante los fines de semana la gente era más indulgente.

"En la línea base, antes de que nos propusiéramos dar seguimiento a la dieta o al plan de ejercicio, hallamos que durante los fines de semana, la gente aumentaba de peso", destacó. A lo largo de la semana, se perdía peso. Pero el efecto del fin de semana era potente. "Si lo trasladamos a un año, estaríamos hablando de un incremento de 9 libras (unos 4 kilos)".

Antes de la intervención, los participantes ingerían un promedio de 2,257 calorías los sábados, en comparación con apenas 2,021 durante la semana. Sin embargo, la actividad media de los fines de semana en general no difería mucho de la de los días de la semana. Por tanto, la comida, y no la falta de actividad, era la culpable, dijo Racette.

Racette dio seguimiento a los participantes durante un año tras iniciar la intervención, y las indulgencias de los fines de semana seguían vigentes. El grupo de restricción calórica dejó de perder peso los fines de semana, mientras que el grupo de actividad física aumentó ligeramente de peso, cerca de 0.17 libras (0.08 kilos). En el grupo de control no hubo cambios significativos en el peso durante los fines de semana.

Las indulgencias del fin de semana ayudan a explicar por qué muchas personas a dieta pierden menos peso que lo esperado, destacó Racette. "Los fines de semana están menos estructurados para muchas personas, lo que puede ocasionar estragos", dijo. "Un pequeño exceso se convierte en uno grande. Para las personas que desean bajar de peso o mantener su peso actual es muy importante que se mantengan vigilantes los fines de semana", apuntó.

http://healthfinder.gov/

 

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lunes, julio 21, 2008

Una nueva técnica de cirugía bariátrica mediante gastrectomía tubular conserva la función duodenal y evita el vaciamiento gástrico rápido.

Una nueva técnica de cirugía bariátrica mediante gastrectomía tubular conserva la función duodenal y evita el vaciamiento gástrico rápido.

Autora: Jacquelyn K. Beals
Publicado em 20/06/2008

Una nueva técnica quirúrgica para el tratamiento de la obesidad mórbida consigue mejores resultados que la gastrectomía tubular y resuelve gran parte de la comorbilidad. Esta nueva técnica, denominada gastrectomía tubular con derivación intestinal se presentó en el XXV Congreso Anual de la American Society for Metabolic & Bariatric Surgery.

Se realizó un estudio prospectivo en un solo hospital en 106 pacientes de 17 a 67 años de edad (media: 43 años) con obesidad mórbida (índice de masa corporal [IMC] > 40 kg/m2 ó IMC > 35 kg/m2 con comorbilidad). En todos los pacientes se efectuó una gastrectomía tubular con derivación intestinal mediante laparotomía o laparoscopia con un seguimiento a 1, 3, 6, 12, 18, 24, y 36 meses de la cirugía. Los factores estudiados eran el IMC, la pérdida de peso, las complicaciones y los cambios en la comorbilidad.

En esta presentación, el Dr. Munir Alamo del Hospital Dipreca de Santiago de Chile, describió la comorbilidad inicial de los pacientes. Las más frecuentes eran hipertensión arterial (46,2% de los pacientes), resistencia a la insulina (43,4%) y dislipidemia (40,6%). Además, el 25% de los pacientes tenía enfermedad tiroidea y el 20% reflujo gastroesofágico.

La nueva técnica consiste en “crear un tubo gástrico” que preserva el píloro, y un asa en Y de Roux del intestino delgado de aproximadamente 300 cm de longitud. El asa del intestino delgado empieza a 30-40 cm del ligamento de Treitz. La porción del intestino delgado puenteada no se extirpa.

El Dr. Alamo explicó esta técnica a Medscape General Surgery. "Hay dos razones por las que no es necesario extirpar el intestino delgado. La primera es que supone una agresión innecesaria, prolonga la intervención y añade morbilidad”. La segunda es que "el péptido tipo glucagón [GLP]-1 favorece o podría favorecer a largo plazo la secreción de insulina en [algunas] células beta del páncreas. Por lo tanto, es mejor si contamos con un exceso de producción de insulina". Señaló también que el proceso es reversible porque es posible reanastomosar el intestino delgado.

Al comienzo del estudio, el IMC medio era 40,6 kg/m2 y el peso medio era 108,4 kg. En la evaluación realizada 36 meses después de la cirugía, el IMC medio era 26,6 kg/m2 y el peso medio era 73,2 kg. El porcentaje medio del exceso de peso perdido a los 36 meses era del 67,8%.

El estudio también evaluó el efecto en la comorbilidad de los pacientes. La hipertensión arterial mejoró o se normalizó tras la cirugía en el 89%, la resistencia a la insulina en el 96%, las dislipidemias en el 95%, la diabetes en el 86%, la enfermedad tiroidea en el 36% y el reflujo gastroesofágico en el 86%. Más del 90% de todas las comorbilidades mejoraron o desaparecieron en los 36 meses siguientes a la cirugía.

La mayoría de los pacientes tratados mediante gastrectomía tubular con derivación intestinal tenían una sensación de saciedad tras ingerir una cantidad de alimentos relativamente escasa. El Dr. Alamo explicó que una razón que justifica la sensación de saciedad "es la derivación ileal que estimula la secreción de GLP-1 y [péptido YY].... Estas dos hormonas producen saciedad, una sensación de plenitud. Esta es la razón por la que en nuestra opinión estos pacientes consiguen perder más peso que con la gastrectomía tubular simple. Y no necesitamos otro tipo de cirugía...para tratar a estos pacientes".

En el estudio no se detectó un síndrome de vaciamiento gástrico rápido, y la albuminemia y las pruebas funcionales hepáticas eran normales. Ningún paciente del estudio presentó malnutrición y no hubo fallecimientos. Las ventajas de esta nueva técnica son la conservación de la porción duodenal de absorción del hierro y del acceso a la ampolla de Vater con fines diagnósticos o terapéuticos.

Los investigadores concluyen que la gastrectomía tubular con derivación intestinal es una "técnica quirúrgica nueva, segura y eficaz". Quedan por determinar sus resultados a largo plazo.

El comoderador de la sesión, el Dr. John Dixon del Centre for Obesity Research and Education de la Universidad Monash de Melbourne (Australia), explicó el estudio a Medscape General Surgery y señaló que "esta cirugía es una gastrectomía tubular y una versión reducida de la derivación yeyunoileal desacreditada hace muchos años. El problema era dejar el extremo ciego del intestino sin un tránsito natural... Otros especialistas han realizado una cirugía similar con restricción gástrica y extirpación de este segmento intestinal, lo que probablemente elimina un problema”.

Varios asistentes manifestaron sus dudas respecto a esta técnica por al asa ciega de intestino remanente y hasta cierto punto por ser una pequeña reinvención de una técnica desacreditada hace muchos años. Sin embargo, el Dr. Dixon advirtió que en este estudio los pacientes no presentaron los problemas de insuficiencia hepática, proliferación bacteriana, malabsorción grave o cálculos renales asociados a la técnica desacreditada.

El Dr. Dixon añadió que "de hecho, estaban realizando esta derivación para tratar de mejorar la diabetes. En realidad, la duda es si los resultados habrían sido exactamente los mismos con la gastrectomía tubular simple".

http://www.medcenter.com/

 

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domingo, julio 20, 2008

¿Bajar de peso? ¡Imposible! - Sacrificarse sin resultados

Carla González C.

Bajar de peso es quizás una de las metas más difíciles de alcanzar y aún más dificultoso si la herencia no acompaña en la tarea. La predisposición genética es uno de los factores que más inciden en este arduo camino y según los entendidos lo más importante es conocer nuestra realidad y trabajar de acuerdo a ella.

Para algunas personas, las dietas son un verdadero sacrificio al que se someten incluso durante extensas temporadas sin obtener los resultados deseados. Otros, consiguen bajar de peso con una buena nutrición, pero al cabo de algunos meses, el peso corporal vuelve a ser lo que fue antes.

Esta dificultad fue la que llevó a un grupo de científicos del Instituto sueco Karolinska a observar a un grupo compuesto por cientos de niños, adolescentes y adultos, descubriendo que “el número de células adiposas o adipocitos aumenta durante la niñez, pero a partir del momento en que el individuo llega a la edad adulta, ya no varía”.

La nutrióloga y profesora asistente del departamento de nutrición, diabetes y metabolismo de la Universidad Católica, doctora Verónica Irribarra Pastene, afirma que el tema de las células adiposas y su reproducción durante cierta etapa de la vida de los seres humanos es un argumento que se conocía antes de este estudio, pero “aún no había sido elegantemente demostrado”, menciona la especialista.

“Hay épocas claves en la vida en que las personas aumentan su cantidad de tejido adiposo”, explica la doctora Irribarra y agrega que una célula adiposa deja de reproducirse en su etapa de ‘desdiferenciación’, es decir, luego de la etapa de duplicación celular y de la fase de ‘desarrollo de su especialidad’. “Es como las células nerviosas, son específicas y desarrolladas y no se van a reproducir. En el tejido adiposo esto no era tan evidente, pero sí en otros estudios se sabía que una célula grasa diferenciada ya no se va a replicar”, afirma.

Según la nutrióloga, el aumento sostenido de los adipocitos en cierta etapa de la vida queda demostrado en aquellos casos comunes de personas que fueron desde pequeños muy delgados, pero que al llegar a la pubertad incrementaron su peso en forma considerable. “Está súper demostrado que la gente que llega gordita a los diecisiete años, tiene un 80% de posibilidades de seguir siéndolo por el resto de la vida”, sentencia.

Células inteligentes

Otro de los resultados que arrojó el estudio realizado en Suecia habla de la forma en que las células adiposas se comportan en situaciones de pérdida de peso. De esta manera, la investigación explica que en aquellos casos de pacientes sometidos a cirugías como la liposucción o reconstrucción abdominal, “el número de adipocitos no sólo se mantiene constante en la adultez, sino que cerca del 10% de ello se renueva en forma regular cada año”.

“Las nuevas células generadas durante y después de la pérdida de peso necesitan enriquecerse rápidamente de lípidos”, comenta uno de los coautores del estudio y al respecto la profesional de la Universidad Católica coincide manifestando que estos microcuerpos se comportan diferente según su tamaño. “Cuando las células grasas crecen mucho, se hipertrofian por decirlo de alguna forma y van a lograr efectos metabólicos bien diferentes, regulando el metabolismo. El tejido adiposo es tan importante que incluso hace poco comenzó a considerarse como un órgano endocrino”, cuenta la doctora Verónica Irribarra.

A lo anterior, la profesional agrega que este concepto es manejado por muy pocas personas y expresa que esta denominación se debe a que “el tejido adiposo es capaz de producir proteínas que actúan como hormonas y regularlas. El tema es entonces que las células adiposas pequeñas con baja carga de grasa se comportarán de una manera y cuando esa carga aumente, lo harán de una forma diferente, favoreciendo el crecimiento”, admite.

Según estas palabras, se puede deducir que el metabolismo de aquellas personas que comienzan a engordar y por ende a aumentar su adiposidad, se regulará de tal forma en que comenzarán a aparecer problemas como por ejemplo, la resistencia a la insulina. “Esto es como un círculo vicioso porque será esta misma resistencia a la insulina lo que los hará engordar más”, comenta la nutrióloga.

La herencia pesa

Volviendo al estudio sueco, la herencia tiene al parecer mucha más importancia en el crecimiento celular que la adiposidad que pueda alcanzarse durante los años: “la carga genética determina que haya una mayor o menor renovación de células”, comentó a una publicación Víctor Saavedra, presidente de la Sociedad Chilena de Obesidad, al opinar de esta investigación.

En esta línea, Verónica Irribarra coincide con Saavedra y precisa que la relevancia de la carga genética bordea el setenta por ciento y que se complementa con factores sociales, conductuales, culturales y ambientales, donde el sedentarismo es uno de los que ha sabido sobresalir tanto con el paso de los años como con el cambio de conducta que hemos sufrido como sociedad.

Al respecto comenta que estudios realizados en países europeos han demostrado que la sociedad de las décadas de los cincuenta o sesenta “no comían menos calorías que nosotros, pero si uno piensa no había uso de escaleras mecánicas, ni lavadoras. Todo se hacía a mano así es que el consumo de energía era mayor”.


“Que el peso no se convierta en el objetivo. Más vale pasarlo bien en la vida sintiéndose bien, eso si, sin caer en los excesos”, afirma.

En síntesis, la balanza no es sino un medio que ayuda a mantener un control del peso. La utilización adecuada de este instrumento ayudará a tener un registro de los kilos, pero lo aconsejable en todos los casos es no dejarse llevar sólo por esta medida. García afirma que es muy fácil dejarse llevar por los mitos en este tema y que lo mejor es “ante cualquier duda consultar a un médico y evitar caer en la dieta milagrosa y la automedicación”.

“Uno tiene que tener claro quién es” dice enfática la nutrióloga para explicar la manera que cada persona tendrá para desarrollar su vida. “Si en mi familia hay mucha gente que tiene sobrepeso, hipertensión, diabetes y colesterol alto, obviamente tengo más probabilidades de desarrollar ese tipo de enfermedades”, subraya.

De esta forma, si al individuo que está genéticamente predispuesto se le da la oportunidad de cargar sus células adiposas con aún más grasa, su organismo se manifestará acorde a su tendencia, acrecentando el tamaño celular.

En cuanto a diferencias de género la doctora Irribarra comenta que la situación es desfavorable para las mujeres, pues sus cuerpos están formados de mucho más tejido graso y menos masa muscular que el de los hombres. “Con una misma cantidad de calorías, el hombre gastará más que la mujer, pensando en dos personas que pesen lo mismo”, ejemplifica.

Por último, la profesional destaca que si se hablara de una estrategia para poder bajar de peso y mantenerlo, lo aconsejable es plantearse metas a largo plazo y no decidir ponerse a dieta unos meses antes que llegue el verano, por ejemplo. “Hay que darle la importancia que se debe a este tema, tanto los pacientes como los médicos”, recalca Irribarra.



Otros puntos destacables de este estudio son:

“Los adipocitos empiezan a desarrollarse más pronto en los obesos (hacia los dos años de edad) que en las personas con un peso normal (entre los 5 y los 6 años)”.

”El aumento de peso es dos veces más rápido en los obesos, si bien se detiene antes (16 años y medio contra 18 años en el caso de jóvenes con peso normal)”.

“El 75% de los niños con obesidad mantiene esta condición cuando adultos. En cambio, sólo el 10% de los niños con peso normal llega a ser obesos”.
Fuente: Punto Mujer Emol


http://www.puntovital.cl/

 

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martes, julio 08, 2008

Las guarderías podrían conducir a aumento de peso indeseado

Estudio halla que la ausencia de la lactancia y la introducción prematura de sólidos podrían ser la causa

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: David L. Katz, M.D., M.P.H., director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; July 2008, Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine)

LUNES, 7 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente asegura que los bebés a cargo de cuidadores que no son sus padres tienden a aumentar más de peso que los que sí son cuidados por sus padres.

Además, los investigadores hallaron que los que recibieron atención regular de quienes no eran sus padres tenían menos probabilidades de ser amamantados y más propensos a recibir alimentos sólidos de manera prematura.

"El estudio actual sugiere que el riesgo es más grande entre los niños enviados a guarderías prematuramente que entre los niños que permanecen bajo la supervisión de sus padres", señaló el Dr. David Katz, director del Centro de investigación sobre la prevención de la facultad de medicina de la Universidad de Yale, quien no participó en el estudio.

Otros estudios han sugerido que la lactancia durante los primeros 12 meses de vida podría resultar protectora contra la obesidad, por lo que podría ser uno de los factores involucrados en esto, comentó Katz al referirse al estudio. "Las prácticas de alimentación de las guarderías podrían también tener que ver", dijo.

Cada vez más evidencia sugiere que la amenaza del aumento excesivo de peso y la obesidad se está apoderando de las guarderías de los EE. UU., señaló Katz. "Los estudios señalan que la obesidad está emergiendo como un problema incluso durante el primer año de vida. Esto, a su vez, causa un mayor riesgo de diabetes en la juventud y obesidad toda la vida, con todas las consecuencias que eso conlleva".

Para el nuevo estudio, Juhee Kim, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, y Karen E. Peterson, de la facultad de salud pública de la Harvard, recopilaron información sobre más de 8,100 bebés de nueve meses. Durante las visitas domiciliarias, entre 2001 y 2002, los bebés se pesaron y se midieron, y los investigadores recopilaron información sobre cómo se cuidaba de los niños.

El 55 por ciento de los niños recibió atención habitual de alguien que no era uno de los padres. De estos, la mitad iban a una guardería de tiempo completo y el 40.3 por ciento comenzó a ir a la guardería antes de los 3 meses de edad, el 39.3 por ciento comenzó a asistir entre los 3 y los 5.9 meses de edad, y el 20.7 por ciento comenzó a asistir después de los 6 meses.

Los niños que comenzaron a asistir a la guardería antes de los tres meses tenían menos probabilidades de ser amamantados y era más probable que comenzaran con alimentos sólidos, en comparación con los niños cuidados por sus padres.

Además, los niños que iban a la guardería la mitad del tiempo aumentaron cerca de 0.4 libras (181 gramos) en un lapso de nueve meses que los que fueron cuidados por sus padres. Según los investigadores, además, los niños que fueron atendidos por sus parientes aumentaron 0.35 libras (159 gramos), también se les presentaron alimentos sólidos de manera prematura, y tuvieron menos probabilidades de ser amamantados.

La presentación prematura de alimentos sólidos y la ausencia de lactancia son factores establecidos para el aumento de peso, anotaron Kim y Paterson.

"Los resultados de nuestro estudio ofrecen nueva evidencia de que la guardería incluye tanto sobre las prácticas de alimentación del bebé como sobre el riesgo de exceso de peso, al menos mientras es un bebé", escribieron los autores del estudio. "Además, hace falta más investigación para comprender los mecanismos por los que estos factores tempranos de cuidado de los niños y prácticas de alimentación de los bebés afectan el riesgo subsiguiente de sobrepeso en la infancia".

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición de julio de Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

Katz dijo que "factores como los retos económicos, la ausencia de un cónyuge o una familia de apoyo cercana, las horas de trabajo largas e inflexibles podrían ser las causas fundamentales para distintos aumentos de peso entre recién nacidos. La única manera confiable de enfrentar esas causas potencialmente arraigadas de la obesidad infantil es asegurarse de saber sobre la alimentación saludable y tener acceso a opciones saludables y a precio asequible. Esa es la norma en casa y en cualquier otro lugar".

Otro informe en la misma edición de la revista halló que los adultos que tuvieron una buena nutrición al comienzo de la infancia obtienen mejores puntajes en pruebas de inteligencia, sin importar cuántos años pasaron en la escuela.

Para el estudio, investigadores estadounidenses alimentaron a niños guatemaltecos con complemento nutricional enriquecido rico en proteínas, conocido como atole, entre 1969 y 1977. Otros niños recibieron bebidas azucaradas.

Entre 2002 y 2004, 1,448 de los participantes del estudio, que entonces tenían 32 años de edad en promedio, se sometieron a pruebas de inteligencia. Los investigadores hallaron que los que habían consumido atole tenían puntajes más altos en pruebas de inteligencia de comprensión de lectura y función cognitiva, comparados con los que no recibieron atole.

http://healthfinder.gov/

 

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La cirugía bariátrica endoscópica es segura en los adolescentes

Autora: Martha Kerr
Publicado em 03/07/2008



Según los resultados iniciales presentados en la Digestive Disease Week 2008, la cirugía bariátrica endoscópica es una técnica con invasión mínima segura y casi indolora para disminuir el peso en adolescentes con obesidad mórbida seleccionados con criterios estrictos.

Según el Dr. Roberto Fogel, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital de Clínicas de Caracas, Venezuela, los resultados preliminares indican que la gastroplastia vertical endoscópica (EGV, del inglés endoluminal vertical gastroplasty) es una técnica segura aunque es necesario un seguimiento más prolongado de los pacientes antes de recomendar su aplicación generalizada.

En la gastroplastia vertical, el cirujano une mediante sutura las paredes anterior y posterior del estómago para reducir su volumen.

En el estudio participaron 10 chicas y 2 chicos entre 14 y 17 años. Al comienzo del estudio el índice de masa corporal medio era de 38,1 kg/m2 (±7,7) y el peso inicial medio oscilaba entre los 80 kg y los 158 kg.

El Dr. Fogel realizó todas las intervenciones con anestesia general con una duración de unos 40 minutos. Los pacientes regresaron a su domicilio tras una hora de observación, con escaso dolor y sin complicaciones relacionadas con la cirugía.

Se realizaron evaluaciones de seguimiento postoperatorio a 1, 3 y 6 meses. El criterio de valoración principal era la disminución del sobrepeso, utilizando como referencia el percentil 50 correspondiente a la edad.

En palabras del Dr. Fogel, ”todos los pacientes perdieron peso, con una pérdida de peso media del 17,9% (± 5,9%) el primer mes, del 38,6% (± 16,3%) a los tres meses, y del 62,2% (± 15,0%) a los 6 meses. Lo sorprendente es que perdieron casi el 80% del sobrepeso sin apenas sensación de hambre”.

Seis meses después de la cirugía bariátrica endoscópica, el índice de masa corporal medio era de 27,8 kg/m2 (± 5,8).

Tras la presentación de Fogel, el moderador de la sesión, el Dr. Mark DeLegge, catedrático de medicina del Digestive Disease Center of the Medical University of South Carolina, en Charleston, declaró que ”la magnitud de la pérdida de peso es espectacular aunque hay que comprobar si se mantiene. Muchos adultos recuperan de nuevo el peso que habían perdido con la cirugía. El problema no es ni la técnica ni la vía de abordaje, sino el paciente”.

El Dr. Fogel advirtió que “los pacientes fueron cuidadosamente seleccionados… Tenían que ser conscientes de la necesidad de un cambio en su estilo de vida” con la dieta y el ejercicio como complementos de la cirugía. Por último, lo mismo que ocurre en los adultos tratados con cirugía bariátrica, el estómago puede volver a distenderse y es más probable que ocurra en los jóvenes que en los adultos”.

http://www.medcenter.com/

 

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