Los ‘daños colaterales’ de la obesidad

Written by post on June 2nd, 2010 in Obesidad.

El sobrepeso propicia el higado graso, que puede ocasionar cirrosis, dice Lizbeth Villanueva; el estilo de vida sedentario fomenta que gran parte de la población mexicana sufra de obesidad.

Por: Lizbeth Villanueva*
CIUDAD DE MÉXICO — No es ignorado que en los últimos años los índices de obesidad han aumentado en México, hoy en día somos el segundo lugar de prevalencia de obesidad, después de Estados Unidos, lo que representa un grave problema de salud pública.

El incremento en las cifras corresponde en gran medida al consumo de alimentos chatarra, así como a los cambios en el estilo de vida y el sedentarismo.  De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, de 1980 a la fecha la prevalencia de obesidad y sobrepeso en México se ha triplicado, en particular en la población adulta. El 39.5% de los hombres y mujeres tienen sobrepeso y 31.7% obesidad. Es decir, aproximadamente 70% de la población adulta tiene una masa corporal inadecuada.

Los malos hábitos alimenticios son la principal causa de obesidad en México, la amplia oferta y disponibilidad que se tiene de comida chatarra y el elevado consumo de bebidas saborizadas -en nuestro país somos el primer lugar a nivel mundial en consumo de refrescos-, así como una dieta alta en grasas que incluyen carnes, mantequillas, margarina, y lácteos enteros favorecen la obesidad, lo mismo que consumir pasteles, galletas, chocolates y dulces, alimentos ricos en azúcares refinados que provocan aumento de grasa y colesterol. Este tipo de alimentos obliga al organismo, en particular al hígado, a realizar un esfuerzo superior.

La obesidad es un factor importante para que se presente la enfermedad de hígado graso, el exceso de grasa en el hígado en ocasiones provoca inflamación y puede llevar al paciente a presentar cirrosis.

Un hígado con un poco de grasa puede ser una condición completamente benigna y normalmente no le causa ningún daño al órgano. Sin embargo, cuando se acumula la grasa, éste se vuelve vulnerable a tener cualquier daño en el futuro que puede resultar en inflamación y cicatrices, aquí es en donde se llega a presentar la cirrosis. Ésta es una enfermedad progresiva y fatal, en la que el hígado presenta alteraciones en su función metabólica y de circulación sanguínea, en estados avanzados el daño es irreversible.

Entre las complicaciones que la cirrosis puede traer consigo se encuentra la encefalopatía hepática, que consiste en un trastorno de las funciones cerebrales, afecta las funciones intelectuales y neuromusculares, así como la personalidad y la conciencia. En su última etapa puede provocar estado de coma en el paciente. De acuerdo con la Fundhepa (Fundación para la Salud Hepática), entre el 30 y el 70% de los pacientes que padecen cirrosis llegan a padecer encefalopatía, cuya característica principal son los elevados niveles de amonio, el cual al no ser bien detoxificado por el hígado dañado, se va a la corriente sanguínea, llega al cerebro y provoca síntomas neurológicos y psiquiátricos.

Por esta y otras complicaciones y enfermedades es que el 19 de mayo, Día de la Salud Hepática, eligió como lema para este año “Muévete sanamente para una vida saludable y un hígado sano”, como un llamado a la población a hacer ejercicio y así acercarse un poco más a una salud integral.

Día de la Salud Hepática

Cifras del Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria indican que en México, sólo 35% de las personas entre 10 y 19 años de edad son activas. Más de la mitad de estos adolescentes pasan 14 horas semanales o más frente a la televisión, y una cuarta parte de ellos pasa hasta tres horas diarias en promedio. Entre los adolescentes y adultos jóvenes de 12 a 29 años de edad, tan sólo 40% practica algún tipo de actividad física, y el sedentarismo es mayor en las mujeres que entre hombres.

Para mantener la congruencia con el lema de este año, las actividades del Día de la Salud Hepática tendrán como objetivo principal hacer un llamado a la población para llevar una dieta saludable y ejercitarse.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es hacer 30 minutos diarios de ejercicio moderado o actividad física rutinaria, ya que el ejercicio ofrece importantes beneficios:

  • Incrementa la capacidad física y mental.
  • Combate la ansiedad, la depresión y el estrés mental.
  • Ofrece mayor energía y resistencia.
  • Tonifica los músculos e incrementa su fuerza.
  • Mantiene la flexibilidad de las articulaciones, tendones y ligamentos.
  • Mejora la capacidad para conciliar el sueño.
  • Acelera el metabolismo, quema calorías y reduce la grasa corporal.
  • Mejora la digestión o el ritmo intestinal.
  • Disminuye el riesgo de hígado Graso, enfermedades cardiovasculares, pulmonares, osteoporosis, cáncer, diabetes, entre otras.

cnnexpansion.com

La liposucción no se aplica en obesos

Written by post on May 28th, 2010 in Obesidad.

Este método quirúrgico es uno de los preferidos de los hondureños que buscan moldear su cuerpo

San Pedro Sula,

Honduras

¿Usted es de las personas que constantemente se somete a rigurosas dietas y practica incesantes ejercicios que lo dejan exhausto y sin ningún resultado? Si pesa 25 libras más de su talla ideal, pero está inconforme con los rollitos que se le forman en el abdomen, cuello, caderas o cintura, es candidato a la liposucción, también conocida como lipoescultura.

Éste no es un tratamiento para las personas obesas, sino una técnica quirúrgica destinada a corregir áreas del cuerpo en las que persiste la grasa. Cada año en San Pedro Sula, decenas de personas, hombres y mujeres, se someten a este procedimiento para verse y sentirse mejor. Unos lo hacen por salud, otros por estética.

“Esto les mejora la autoestima. Me interesa que la gente se vea bien y esté conforme con su cuerpo, que haga vida social sin problema”, dijo el cirujano Guillermo Peña Cabús.

Se trata de moldear el cuerpo del paciente, extrayendo el tejido adiposo solamente de algunas zonas del cuerpo, que incluso en algunos casos se “reinyecta” en zonas en las que se necesita, como los glúteos.

En los hombres

La vanidad de lucir ante los demás un cuerpo de modelo no es exclusivo de las mujeres. Los hombres también se someten a esta cirugía, pero para corregirse la papada y alrededor de las caderas y reducir las tetillas.

“Tengo muchos pacientes que se han acomplejado por tener pechos iguales o más grandes que las mujeres, aunque no sean demasiado obesos”, expresó Peña Cabús.

El experto asegura que la liposucción no sólo se utiliza para moldear la figura; también es una técnica empleada en las personas con problemas de exceso de sudoración y tumores benignos de grasa. Además se puede aplicar en pacientes con diabetes controlada a fin que disminuyan los niveles de insulina en la sangre.

Estudios mostraron efectos beneficiosos en pacientes con presión arterial alta y la diabetes, que se sometieron a la liposucción. Los niveles de azúcar en la sangre han disminuido, así como el riesgo de desarrollar estos males.

La liposucción es ideal para las mujeres que perdieron la glándulas mamarias, pues se les colocan implantes y recuperan su autoestima.
“Este método tiene múltiples usos, pero lastimosamente la gente sólo piensa verse bien”, comenta. La recuperación de quien se somete a la liposucción es gradual y para no interrumpirla no debe hacer actividades intensas durante 2 a 4 semanas.

Una de las ventajas para los pacientes es que no es una cirugía invasiva; o sea que quedan pocas aberturas después de la operación y se puede hacer la actividad normal como mucho dos semanas después de la intervención, según la extensión de la liposucción.

La hinchazón y los hematomas desaparecerán en el primer o segundo mes; sin embargo, una mínima inflamación puede mantenerse seis o más meses, aunque con los avances, este procedimiento ha quedado atrás. En muchos casos se utilizan las prensas de compresión o fajas, y si es necesario se usan máquinas que previenen la formación de coágulos mediante la compresión secuencial.

Uno de los últimos avances es la cirugía ultrasónica y se practica en San Pedro Sula y Tegucigalpa. Esta técnica tiene muchos beneficios, como menor sangrado, mayor facilidad y la recuperación es más rápida.

“Ése es uno de los beneficios que tenemos. Esta técnica es utilizada desde hace algunos años y sabemos que ayuda tanto al paciente como a nosotros los cirujanos porque simplifica el proceso”, indicó.

Quiénes son candidatos

El mejor candidato es una persona cuyo peso actual no supera en más de 25 libras a su peso ideal, que goza de un excelente estado de salud y tiene depósitos de grasa que no respondieron a dietas ni ejercicios.

Lo más importante para obtener un resultado óptimo es tener piel firme y elástica, ya que la que “cuelga” no se redistribuirá sobre el nuevo contorno corporal y podría requerir algún procedimiento quirúrgico adicional para eliminar su exceso.

Esta técnica no está recomendada si se ha tenido una cirugía reciente en la zona por tratar, se tiene mala circulación en ella o se padecen problemas de tiroides, cardíacos o respiratorios.

La cirugía de liposucción puede hacerse en cualquier etapa de la vida, desde la juventud hasta la edad madura. En las mujeres, las áreas más susceptibles de una liposucción son la papada, las caderas, los muslos, el abdomen (liposucción abdominal), la zona bajo los brazos y alrededor de la mama.

Los riesgos

La liposucción es una técnica segura, siempre que el paciente cumpla los requisitos necesarios, que el quirófano esté bien equipado y la haga un cirujano plástico certificado. Sin embargo, en algunos casos se pueden producir complicaciones graves, sobre todo cuando se succionan múltiples o extensas áreas al mismo tiempo o por la acumulación de líquidos que deben ser drenados, causando lesiones en la piel.

Otros posibles riesgos son las infecciones, la pérdida excesiva de líquidos o problemas estéticos como las ondulaciones sobre la piel tratada y los cambios de pigmentación que pueden ser permanentes al exponerse al sol.

En ciertos casos, las personas pueden perder sensibilidad en esas zonas y tener cicatrices.

Durante el procedimiento se utiliza anestesia local o general. Si el área por tratar es pequeña, generalmente se usa anestesia local.

El dolor se percibe después de la cirugía y comúnmente se siente ardor, inflamación, algunas veces hemorragia y malestar general.

Normalmente, el médico receta analgésicos para prevenir o disminuir el dolor.

Mito y verdad

La liposucción adelgaza

MITO El contorno corporal y la pérdida de peso son sólo el resultado de la eliminación de grasa. Por ejemplo, con 2 litros de liposucción la persona pierde, en promedio, 1 kilogramo y medio.

Después de la liposucción, la persona nunca engorda

MITO Si usted come demasiado, aumentará de peso. El paciente que se somete a la liposucción tiene predisposición a acumular grasa. Además contribuyen factores psicológicos como la depresión, la muerte y los problemas de la familia.

* Alivia el dolor en las mujeres con senos grandes

VERDAD La liposuccion también beneficia a las personas que necesitan realizarse una reducción mamaria. Sobre todo las mujeres que sufren de dolores en la espalda por el tamaño de sus senos.

* La celulitis disminuye con la liposucción

MITO Hay mejoras en la apariencia de la piel, pero el problema no se elimina.

Es posible la liposucción en las rodillas

VERDAD Las personas pueden realizarse una liposucción en las rodillas. Es posible eliminar los cúmulos que aparecen en la parte interna de las rodillas y por encima de la rótula.

Debería reducir el humo del tabaco

VERDAD El fumador se debe encargar de reducir la adicción para no correr el riesgo de problemas cardiopulmonares. La verdad es que fumar es perjudicial para la salud durante el postoperatorio de la liposucción y la vida en general.

laprensa.hn

HBL USA: Piel Normal a Seca

Sedentarismo y obesidad, asesinos en serie

Written by post on May 16th, 2010 in Obesidad.

La obesidad constituye un factor de riesgo para contraer enfermedades crónicas, causantes de 1.9 millones de muertes cada año alrededor del mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta en su página web que el incremento de la inactividad física propicia obesidad, un factor de riesgo para enfermedades crónicas, que causan 1.9 millones de muertes anuales en el mundo.

Si usted está tranquilamente sentado o acostado mientras lee este artículo y no pretende realizar ningún ejercicio el día de hoy, piénselo dos veces: su vida corre peligro. En efecto, la falta de actividad física es, según los médicos, un síndrome de consecuencias muy graves para la salud. Obesidad, padecimientos cardiovasculares, hemorroides y problemas óseos, entre otras muchas enfermedades, son el resultado directo de un estilo de vida sedentario.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como al estudio Entendiendo el sobrepeso y la obesidad, efectuado por la Unidad de Factores de Riesgo Cardiovascular del Hospital General de México, la obesidad constituye un factor de riesgo para contraer enfermedades crónicas, causantes de 1.9 millones de muertes cada año alrededor del mundo.

El doctor David Oliva Herver, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, subrayó que 30 minutos diarios de actividad física moderada son suficientes para reducir o eliminar las posibilidades de sufrir afecciones cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2, osteoporosis, cáncer de colon y de mama, entre otras.

En efecto, el ejercicio no es sólo una condición para conservar la buena salud y alcanzar un mayor equilibrio físico, mental y emocional; también juega un papel fundamental en la prevención de enfermedades graves. “La evidencia de que la actividad física reduce dramáticamente el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y diversas afecciones cardiovasculares es asombrosa”, señalan investigadores de la Universidad de Queens en la publicación académica, Obesity.

Para acabar con el sedentarismo y evitar sus terribles consecuencias -la obesidad en primer lugar-, basta ejercitarse durante 30 minutos diariamente o, cuando menos, tres veces por semana. Además, esos 30 minutos pueden repartirse a lo largo del día, en sesiones de 10 minutos cada una. Y otra buena noticia: no es necesario que el ejercicio consista en algún deporte. Caminar a buen ritmo, subir y bajar escaleras, andar en bicicleta, bailar, hacer jardinería o realizar tareas domésticas es suficiente para obtener los mismos beneficios.

Ahora mismo puede salir a pasear, por ejemplo. Mediante la práctica constante de alguna actividad física, usted evitará los riesgos del sedentarismo -obesidad, diabetes, osteoporosis y demás peligros que continuarán al acecho mientras usted no se decida a abandonar su sillón favorito.

Causas que favorecen la baja actividad de los niños y adultos en la sociedad desarrollada

Transporte:

  • Uso preferencial de vehículos de motor en vez de caminar o usar bicicleta (automóvil, autobus).
  • Uso preferencial de elevadores, escaleras eléctricas, entre otros.

Casa:

  • Equipamientos tecnológicos para la mayoría de las tareas del hogar: lavar, limpiar, cocinar.
  • Uso de elevadores en vez de escaleras.

Trabajo:

  • Mecanización, robótica, computarización y sistemas de control.

Escuela:

  • Limitaciones de espacio y equipamiento para la actividad física y deporte.
  • Poca importancia curricular de la educación física y de vida saludable.

Actividades sedentarias de ocio en el hogar:

  • Visión de la televisión, videos, videojuegos, Internet, computadoras.

Actividades recreativas fuera del hogar:

  • Prácticas deportivas o juegos: limitadas por falta de seguridad y de espacios.
  • Transporte en vehículos al lugar de su realización.
  • Actividades de ocio sedentarias.

pe.terra.com

Prebióticos para perder peso

Written by post on April 30th, 2010 in Nutricion, Obesidad.


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Mejoran el desequilibrio de la flora intestinal, por lo que pueden tratar el exceso de grasa y de peso

El mayor o menor rendimiento energético de los alimentos, es decir, las calorías totales que el organismo aprovecha, depende de la calidad de la microbiota o flora intestinal. Así lo revelan diversas investigaciones que advierten, además, de cómo el desequilibrio de ésta (disbiosis) afecta al metabolismo de los nutrientes en lo relativo a la gestión y el almacenamiento de la energía. Estos datos novedosos pueden acreditar la protección o predisposición a la obesidad de muchas personas afectadas por esta enfermedad crónica y significarían que la selección de alimentos es clave para mejorar el conjunto de bacterias que viven en el intestino. Los prebióticos como la inulina destacan entre las sustancias de los alimentos esenciales para este fin.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 22 de abril de 2010

Gestión de la energía

Distintos estudios, en su mayoría realizados con animales, han demostrado la relación estrecha entre el microbioma -conjunto de genes de los microbios que conviven con el ser humano- y los efectos sobre el metabolismo energético y, por ende, sobre una de las causas de la génesis de la obesidad. La mayor parte de los resultados coinciden en señalar que algunas mezclas de bacterias de la microbiota o flora intestinal pueden proteger o, por el contrario, predisponer a la obesidad. Estos vínculos han llevado a la opinión médica y científica a considerar el papel de prebióticos y probióticos, en la selección y cantidad adecuada para que resulten terapéuticos, como elementos clave para invertir la composición anómala de la flora intestinal en caso de desequilibrio y tratar, en cierta medida, la acumulación de grasa y de peso.

El intestino humano es un complejo ecosistema microbiano que contiene cerca de 100 trillones de microorganismos. Según las investigaciones, algunos de ellos son más eficientes en la extracción de la energía de los nutrientes ingeridos por los alimentos. Esto se traduce en un mayor metabolismo energético, que podría conducir a un mayor depósito de grasa y un riesgo aumentado de obesidad. Diversos ensayos clínicos en humanos, adultos y jóvenes han comprobado que las poblaciones de microbios en el intestino son diferentes entre personas obesas y delgadas.

En 2006, la revista “Nature” publicó un artículo dirigido por un equipo de expertos de la Washington University School of Medicine (St Louis, Estados Unidos), que asociaban la obesidad a un aumento en la concentración de bacterias del género “Firmicutes” y una reducción proporcional en la de “Bacteroidetes” -los dos grupos bacterianos más abundantes en el intestino humano-, al constatar diferencias sustanciales entre sujetos obesos y delgados. Es más, cuando los individuos obesos consumieron una dieta con alimentos seleccionados con cuidado, perdieron peso y, de forma paralela, su microflora se invirtió hacia un mayor equilibrio. Así lo comunican también especialistas de la Université catholique de Louvain (Bruselas, Bélgica) en un ensayo hecho público el pasado mes de diciembre en la revista médica especializada “Current opinión in pharmacology”.

Menú rico en prebióticos

Los prebióticos naturales más conocidos son la inulina y la oligofructosa, ambos clasificados como fructo-oligosacáridos (FOS). La industria alimentaria y la farmacéutica, que lideran el ranking de oferta de complementos o métodos para perder peso, extraen estos hidratos de carbono de reserva de las plantas y los añaden a alimentos o los venden como prebióticos para complementar la dieta. En los envases se destacan sugerentes mensajes como “vientre plano”, “mejora los trastornos digestivos y el exceso de gases” y similares. Pero no todos los productos son efectivos ni seguros.

Son numerosos los alimentos vegetales ricos en inulina que, según la temporada, se pueden escoger para configurar un menú rico en prebióticos. Este hidrato de carbono de reserva que se considera un tipo de fibra soluble, sobresale en la composición de verduras de invierno como el cardo  y la achicoria; de primavera como la alcachofa, los espárragos  y el rábano; de verano como los tomates, y otras disponibles todo el año en sus distintas variedades, como las cebollas  y los ajos, frescos o en bulbo. También destacan los plátanos.

Pero el consumo de prebióticos a través de los alimentos es escaso, apenas unos 800 miligramos diarios frente a los 2-6 gramos recomendados, según estudios de hábitos de alimentación de la población general. Dado que la disbiosis intestinal se conoce como una causa de hinchazón abdominal, estreñimiento crónico y enfermedad inflamatoria intestinal, puede estar justificado recurrir a los alimentos enriquecidos en estos componentes o a los complementos dietéticos como método seguro para compensar la deficiencia. Entre los alimentos enriquecidos destacan las galletas, zumos y otras bebidas, derivados lácteos o panes especiales tipo molde. De un modo natural y sencillo, se consigue un aumento significativo del aporte diario de prebióticos si se plantean a diario recetas con algunas de las hortalizas y frutas citadas.

Las siguientes aumentan los recursos culinarios, ya que destacan por ser muy sabrosas y diferentes a las tradicionales. Las cebollas se pueden rellenar de pescado o de carne, al igual que los espárragos, cuyo resultado es un plato jugoso y muy vistoso. La mayoría de las verduras se comen cocidas, si bien las hojas más tiernas de muchas se pueden agregar crudas en las ensaladas, como la de achicoria combinada con frutas y frutos secos, o la de cardo. Se pueden emplear como ingrediente de una pizza o de un original entrante de alcachofa con queso fresco.

consumer.es

Es el primer estudio en encontrar un tratamiento que permite a las personas dejar de comer compulsivamente

JUEVES, 1 de abril (HealthDay News/DrTango) — Un programa autoguiado de 12 semanas para dejar de comer compulsivamente es efectivo y puede ahorrar dinero al paciente, de acuerdo con los investigadores de EE. UU.

A los participantes del programa se les pidió que leyeran libro “Overcoming Binge Eating” (La superación de los atracones de comida), que incluye información específica sobre el trastorno por atracón y un programa de autoayuda de seis pasos que utiliza estrategias de autocontrol, autovigilancia y de resolución de problemas.

Los participantes, que tenían una media de edad de 37 años, también asistieron a sesiones de terapia durante 12 semanas. Durante las sesiones, los consejeros explicaron las razones de la terapia cognitivo conductual y ayudaron a los participantes a aplicar las estrategias del libro.

Al final del programa de 12 semanas, el 63.5 por ciento de los participantes había dejado de comer compulsivamente, en comparación con el 28.3 por ciento del grupo de control que recibió la atención habitual. Seis meses después, el 74.5 por ciento de los participantes del programa seguía sin comer de forma compulsiva en comparación con el 44.1 por ciento de los del grupo de control. Al año, las cifras eran de 64.2 y 44.6 por ciento, respectivamente.

El costo total del programa fue de $3,670 por persona al año, en comparación con $4,098 para los del grupo de control. Los pacientes del programa gastaron $149 menos que los del grupo de control porque pasaban menos tiempo en los programas para bajar de peso y tomando complementos y medicamentos de venta libre.

Los hallazgos aparecen en la edición de abril de Journal of Consulting and Clinical Psychology.

“Encontrar un programa como éste que funciona tan bien es algo poco habitual y además le ahorra dinero al paciente. Es una solución en la que todos salen ganando”, dijo la autora Frances Lynch, economista en salud del Centro de Investigación de la Salud de Kaiser Permanente, en un comunicado de prensa.

El trastorno por atracón recurrente es el trastorno alimenticio más común en Estados Unidos, ya que afecta a más del tres por ciento de la población (9 millones de personas).

http://healthfinder.gov

Problemas nocturnos debido a la obesidad

Written by post on March 31st, 2010 in Obesidad.

Las personas con obesidad y sobrepeso también están expuestos a desarrollar el llamado Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño

CIUDAD DE MÉXICO.- Además de ser proclives a padecer diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia (niveles altos de colesterol en sangre) o artrosis degenerativa (desgaste del cartílago y deformación de la superficie del hueso de una articulación), entre otras afecciones, las personas con obesidad y sobrepeso también están expuestos a desarrollar el llamado Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS), que les evita disfrutar de un sueño reparador.

De acuerdo con cifras de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello A. C. (Fesormex), 98 por ciento de las personas con obesidad mórbida (personas cuyo índice de masa corporal es mayor a 40) presentan el síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Según el doctor Jorge Parra Mariscal, miembro de dicho organismo, la apnea es el periodo de respiración interrumpida, de 10 a 30 segundos durante el sueño, que pueden llevar al paciente a situaciones extremas como infartos o accidentes vasculares.

Durante estos episodios, que pueden ocurrir hasta 400 veces durante la noche, la persona deja de oxigenarse correctamente, por lo que entran en acción mecanismos compensatorios de alerta como la hipertensión y la taquicardia. Lo cual, aclaró el especialista, están relacionados con el desarrollo de problemas de tipo vascular, neuronal o cardiaco.

Tras un bloqueo momentáneo del paso del aire, las respiraciones normales se reinician con un resoplido o un jadeo; razón por la cual aquellas personas con ese síndrome suelen roncar fuertemente. Sin embargo, el ronquido no siempre es indicio de apnea obstructiva.

Otros síntomas de esa enfermedad son: movimiento de las piernas durante el sueño, somnolencia diurna, dolor de cabeza, dificultad para levantarse en las mañanas, falta de concentración y memoria, baja de rendimiento en el trabajo, pérdida o disminución del interés sexual, garganta seca al despertar e hipertensión arterial; así como diaforesis o sudoraciones mientras duerme.

De acuerdo con Parra Mariscal, puede haber apneas centrales y periféricas. Las primeras son aquellas en las que el paciente presenta alguna afección neuronal y el cerebro suspende temporalmente el envío de señales a los músculos que controlan la respiración.

En tanto, el síndrome periférico se presenta cuando uno o más agentes externos obstruyen las vías aéreas. Cabe mencionar que se trata de un evento multifactorial; sin embargo, existen algunas causas comunes tales como: la desviación del tabique nasal, la presencia de amígdalas hipertróficas o aumentadas de tamaño, sufrir alguna alergia, ser fumador y tener sobrepeso.

A este respecto, aseguró que en el momento del sueño el cuerpo se encuentra totalmente relajado. Por lo que, “la flacidez de los tejidos producen una obstrucción natural; además de que la capacidad pulmonar se ve limitada por la obesidad o sobrepeso”.

Además, el exceso de grasa corporal cubre el tejido que rodea la garganta, lo que facilita la aparición o agravamiento del síndrome de apnea, al estrechar el paso de aire por esta zona.

Asimismo, el experto de la Fesormex señaló que las personas con exceso de peso también es proclive a padecer hernias hiatales (parte del estómago se introduce en el tórax por un agujero o hiato en el diafragma) y reflujo, que a su vez ocasiona faringitis. “Una cosa lleva a la otra y hay que ir armando el rompecabezas poco a poco”, refirió.

El diagnóstico del síndrome de apnea se hace a partir de una revisión que, de ser requerida incluye una endoscopia de fosas nasales, cavidad oral, laringe, faringe y cuello; con lo que el otorrinolaringólogo verifica la presencia de alguna obstrucción.

Asimismo, es necesario realizar una polisomnografía. Este estudio mide los ciclos y etapas del sueño a partir de las ondas cerebrales (EEG), la actividad eléctrica de los músculos, los movimientos oculares, la frecuencia respiratoria, la presión arterial, la saturación del oxígeno en la sangre y el ritmo cardíaco. Los resultados, señaló el especialista, reflejan los niveles de oxigenación, si el paciente está haciendo apenas, con qué frecuencia y de qué duración; además del tipo de obstrucción: central o periférica.

Parra Mariscal explicó que en la mayoría de los casos el síndrome de apnea es controlable. El tratamiento va en función de la historia clínica de cada paciente; sin embargo, es posible erradicar factores externos que se relacionan, entre los que figura el tabaquismo, la ingesta de alcohol antes de dormir, evitar consumir alimentos y acostarse inmediatamente.

En caso de tener alguna obstrucción en las vías respiratorias, dijo, ésta puede ser retirada quirúrgicamente; con ello se reducen las posibilidades de que la apnea continúe presentándose.

El miembro de la Fesormex destacó que aquellas personas que sufren de obesidad deben someterse a un tratamiento multidisciplinario para bajar de peso, controlar el síndrome de apnea y prevenir la aparición de otras enfermedades.

Con información de Agencia ID.

http://www.informador.com.mx/


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CRISTINA G. LUCIO

MADRID.- La clave para mantener un peso adecuado y evitar los kilos de más es practicar una actividad física durante 60 minutos al día. Así lo demuestran las conclusiones de un trabajo que publica esta semana la revista ‘Journal of the American Medical Association (JAMA).

No queda más remedio que sudar la camiseta, aseguran los autores de este trabajo, que realizaron un seguimiento a 34.079 mujeres durante aproximadamente 13 años.

Las participantes, ninguna de las cuales realizaba una dieta especial, fueron divididas en función de la actividad física que realizaban. Así, se establecieron tres grupos: el de las que practicaban un equivalente a 150 minutos de ejercicio moderado a la semana; las que entrenaban de 150 a 420 minutos y, finalmente, quienes realizaban más de 420 minutos semanales de ejercicio de moderado a intenso.

Los investigadores, miembros de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), evaluaron los cambios producidos en el peso y la actividad de las mujeres estudiadas cada tres años. Los resultados de su trabajo pusieron de manifiesto que el grupo que mejor consiguió mantener su peso a lo largo del seguimiento, –ganaron menos de 2,3 kilos- fue el formado por las participantes que realizaban unos 420 minutos semanales de ejercicio, lo que equivale a aproximadamente una hora de actividad física diaria.

“Estos datos sugieren que la recomendación federal [del gobierno de EEUU] de realizar 150 minutos de actividad semanal es suficiente para reducir el riesgo de enfermedades crónicas, pero es insuficiente para prevenir las ganancias de peso en ausencia de una restricción calórica”, comentan los investigadores en las páginas de la revista médica.

En sus conclusiones, estos autores también remarcan que, en su trabajo, el ejercicio sólo era efectivo para controlar el peso en mujeres con un índice de masa corporal normal. En aquellas que ya padecían obesidad, la actividad física parecía menos efectiva. “Esto enfatiza la importancia de controlar la ingesta de calorías para mantener el peso en este grupo”, comentan.

http://www.elmundo.es/



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